La ciudad de Rosario, declarada Capital Nacional del Helado Artesanal desde 1999, ofrece una tradición gastronómica que se remonta a la inmigración italiana y que hoy se presenta como una experiencia turística.
Rosario, ciudad de la provincia de Santa Fe, cuenta con una tradición de helado artesanal que se remonta a la inmigración italiana, según lo establecido por el Decreto 86/99 que la declaró Capital Nacional del Helado Artesanal. Este reconocimiento, otorgado en 1999, convirtió al producto en parte de la identidad local.
La elaboración artesanal de helado en Rosario se desarrolló a partir de la llegada de familias italianas, principalmente de Sicilia, después de la Segunda Guerra Mundial. Estas familias trajeron recetas y técnicas que se transmitieron de generación en generación, dando origen a emprendimientos familiares en distintos barrios.
Entre las heladerías que representan este vínculo se encuentra Gelateria Italiana San Remo, fundada en 1968 en el barrio Bella Vista por Vicente Scime y Luisa Traina, de origen siciliano. La familia continúa al frente del negocio, que mantiene la elaboración artesanal.
El helado artesanal se integra a la oferta turística de la ciudad, que incluye el Monumento Nacional a la Bandera, la costanera, los parques y el barrio Pichincha. Según la información difundida, el consumo de helado en Rosario se realiza durante todo el año, no solo en verano.
La oferta de sabores incluye variedades tradicionales como chocolate, dulce de leche y cremas, así como combinaciones con frutas y frutos secos, según cada heladería.
