miércoles, septiembre 2, 2026

La notredad política de Juan Bautista Alberdi

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El 1 de mayo de 1852, Juan Bautista Alberdi envió a Justo José de Urquiza las Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina, texto que sirvió de base para la Constitución Nacional sancionada en Santa Fe en 1853.

En mayo de 1852, el jurista, político, pensador, escritor y músico doctor Juan Bautista Alberdi remitió a don Justo José de Urquiza su trabajo sobre la constitución que debía regir en Argentina: las “Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina”. El texto plasmaba un federalismo atenuado frente al sistema confederativo y al federalismo de otros países. Dicho texto constitucional fue la centralidad de la convención constituyente realizada en Santa Fe.

Alberdi se preguntaba si era posible la integración nacional. Muchas noches permaneció despierto para culminar el texto constitucional que planteaba, según le escribió a Urquiza. Juan Bautista deseaba la construcción del Estado. Veía en el líder entrerriano la trascendencia histórica para la realización del país. El tucumano veía en Urquiza la oportunidad de transformar la confederación en federación, organizando definitivamente el país.

No estuvo en la convención constituyente de 1852-1853, pero su incidencia e influencia sí estuvieron presentes. Desde la localidad de Quillota, cerca de Valparaíso en Chile, logró que Urquiza y los constituyentes tomaran su texto como centralidad. La cercanía con su país y vivenciarlo le generaba temor, ya que podía ser una amenaza para la conducción política de otrora. Para los lugareños argentinos, era aprovechar la intelectualidad de Alberdi pero desde lejos.

El año 1852 implicó un cambio sustancial: Caseros el 3 de febrero de 1852 y el Acuerdo de San Nicolás del 31 de mayo del mismo año. Lo vertebral fue la organización nacional. Tanto Italia como Alemania, al igual que Argentina, atravesaron procesos de unificación en la segunda mitad del siglo XIX.

Urquiza le ofreció a Alberdi el ministerio de hacienda, cargo que rechazó. Sí aceptó representar al país en Europa. Quedaban lejos los aires del salón de Sastre y de la Asociación Joven Argentina. El estratega y político Alberdi navegaba las aguas complejas de la organización del país. Gran parte de sus obras las dedicó desde lo jurídico, lo político y lo económico a la formación del país.

En su obra “Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho” (1837) trató de plantear una superación del conflicto entre federales y unitarios, algo que lo acompañaría toda su vida.

La notredad política que sostuvo Alberdi implicaba no considerar a los otros como adversarios, sino buscar una síntesis superadora que abarcara en notredad a los distintos matices de los bandos en pugna. En las “Bases” propuso un federalismo atenuado y un presidencialismo fuerte. Apoyó al general Urquiza desde el proceso mismo del Ejército Grande, desde el Pronunciamiento del 1° de mayo de 1851.

El Acuerdo de San Nicolás produjo un debate entre Alberdi y Sarmiento. Alberdi apoyó la convocatoria de todos los gobernadores de las provincias. Sarmiento sostenía que no se debía conformar un acuerdo con gobernadores manchados de salvajismo y sangre. La posición urquicista y alberdiana triunfó. Sarmiento no logró imponer su posición de desplazar a los gobernadores caudillescos, ni su intento de una alianza intelectual militar donde lo militar se subordinara a lo intelectual.

Sarmiento, que había apoyado las Bases y elogiado a Alberdi a mediados de 1852, en 1853 desató una polémica expuesta en las Cartas Quillotanas de Alberdi y Las Ciento Una de Sarmiento. Alberdi sostuvo la necesidad de integrar a los caudillos federales, discrepando con Sarmiento que sostenía que debían ser eliminados.

En el asesinato del caudillo federal Ángel Vicente Peñaloza en Olta, La Rioja, Alberdi criticó el hecho junto a José Hernández, mientras que Sarmiento apoyó el homicidio. Las discrepancias continuaron con la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, que Alberdi denominó “guerra de la Triple Infamia”. En ese punto discrepó también con Urquiza. Alberdi propugnaba la integración frente a la exclusión que atribuía a Sarmiento.

La posición alberdiana prevaleció hasta 1861. Luego de la batalla de Pavón, el triunfo fue de los sectores sarmientistas. Alberdi planteó “gobernar es poblar” e integrar el país. El tucumano ejerció como abogado en Valparaíso, Chile. Vivió de su trabajo y continuó pensando en su país desde la distancia.

Juan Bautista Alberdi nació el 29 de agosto de 1810 en San Miguel de Tucumán, en una casa que recibía periódicamente al doctor Manuel Belgrano.

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