La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario acreditó la existencia de un nexo causal entre las consecuencias sufridas por una docente y la vacuna AstraZeneca aplicada contra el COVID-19, según la evidencia científica actual.
La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario dio por acreditada la existencia del nexo causal entre las consecuencias sufridas por una docente y la vacuna AstraZeneca que se aplicó contra el COVID-19, en base a la evidencia científica actual.
La mujer, quien se desempeñaba como profesora de historia y preceptora en una escuela, declaró estar casada y tener una hija menor de edad. Según el periodista Alberto Furfari, del sitio Versión Rosario, la docente se vacunó contra el COVID-19 el 15 de marzo de 2021 con la primera dosis de Sinopharm, el 13 de mayo de 2021 con la segunda dosis de Sinopharm y el 9 de diciembre de 2021 con la tercera dosis de AstraZeneca, conforme a lo dispuesto por el Ministerio de Salud.
La docente relató que luego de recibir la tercera dosis, el 9 de diciembre de 2021, comenzó a sufrir migrañas fuertes que nunca había experimentado, por lo que asistió a una guardia médica donde le dieron el alta con reposo. El 17 de diciembre de 2021 tuvo otro episodio similar y llamó a una empresa de emergencias médicas. Al día siguiente fue trasladada al Sanatorio Parque para su evaluación.
El 22 de diciembre de 2021 fue asistida nuevamente por ECCO y trasladada en ambulancia al Hospital Privado de Rosario, donde permaneció 20 días internada en coma farmacológico. Durante ese período se le practicaron craneotomía y craneoplastía, y fue intervenida quirúrgicamente en varias ocasiones. También presentó presión arterial baja y alta, requirió sonda nasogástrica y estuvo en estado crítico.
La docente afirmó que realizó neurorrehabilitación debido a que su lóbulo frontal izquierdo había muerto. Además, debió adaptar su baño y contratar personal de asistencia y cuidado para su hija menor.
Entre las secuelas permanentes enumeró una cicatriz en la cabeza que atraviesa todo el cráneo, pérdida de memoria, cambio de gusto, problemas de visión y habla, somnolencia, cansancio, hundimiento de cráneo, problemas de movilidad y otras a evaluar.
En la demanda, patrocinada por los abogados Estefanía Vega, Luis Escobar y Andrea Nievas, la mujer aseguró que en su trabajo se le determinó un 70% de incapacidad y que fue jubilada conforme al dictamen médico. Solicitó ser evaluada por una junta médica para determinar las secuelas permanentes e incapacitantes producto de la vacunación.
La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario destacó que se dispuso la creación del Fondo de Reparación COVID-19, que tiene por objeto el pago de indemnizaciones a personas que hayan padecido un daño en la salud física como consecuencia directa de la aplicación de la vacuna destinada a generar inmunidad contra el COVID-19.
En relación con la vacuna AstraZeneca, el tribunal señaló que la plataforma utilizada emplea un adenovirus como vector para administrar la secuencia codificante de la proteína de espícula. Detalló que entre los eventos adversos de mayor severidad asociados a esta clase de vacuna se encuentran los eventos trombóticos y el síndrome de Guillain-Barré.
