El concejal Leonardo Caruana presentó un proyecto de ordenanza para crear la Mesa Municipal de Salud Mental, un espacio permanente destinado a articular políticas, producir información y acompañar el diseño, la implementación y el monitoreo de las respuestas del Estado. La iniciativa busca reunir a representantes de los gobiernos municipal y provincial, el Concejo Municipal, organismos vinculados a los consumos problemáticos, colegios profesionales, universidades, organismos de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil.
El concejal Leonardo Caruana presentó un proyecto de ordenanza para crear la Mesa Municipal de Salud Mental, un espacio permanente destinado a articular políticas, producir información y acompañar el diseño, la implementación y el monitoreo de las respuestas del Estado frente a una problemática que, según el edil, atraviesa cada vez más dimensiones de la vida social.
La propuesta parte de una premisa: la salud mental no puede ser abordada como un problema exclusivamente sanitario ni como una suma de situaciones individuales. El proyecto plantea entenderla como una dimensión integral del bienestar y propone reunir en una misma mesa a representantes de los gobiernos municipal y provincial, el Concejo Municipal, organismos vinculados a los consumos problemáticos, colegios profesionales, universidades, organismos de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil.
“Los problemas de las personas no llegan fragmentados a la puerta del Estado”, sostuvo Caruana. En ese sentido, advirtió que, pese al recorrido de leyes, políticas y dispositivos construidos durante décadas, persisten niveles de fragmentación en la formulación y ejecución de las políticas públicas. Por eso, propuso recuperar una fortaleza histórica de Rosario: la capacidad de construir respuestas a partir del diálogo entre saberes, disciplinas, instituciones y territorios.
El proyecto adquiere especial relevancia frente a una problemática que, según Caruana, exige dejar de mirar solamente las urgencias. El concejal señaló que los problemas de salud mental se vinculan con transformaciones profundas en las condiciones de vida, el trabajo, los vínculos comunitarios y las expectativas sobre el futuro. En particular, advirtió sobre la necesidad de abordar el suicidio como un problema público y no como un fenómeno exclusivamente individual.
La Mesa tendría carácter experto, plural y vinculante para las tareas de planificación, asesoramiento y producción de información, respetando las responsabilidades propias de las áreas de gobierno.
“Hablar de salud mental es hablar de derechos, es hablar de vidas que podemos cuidar”, afirmó Caruana. “Construir ámbitos permanentes de articulación es asumir la responsabilidad colectiva de hacerlo”.
