Un recorrido por las bandas de Escocia, Gales e Irlanda que integran el rock británico sin ser inglesas, en el marco de un acuerdo político firmado en Cardiff por fuerzas nacionalistas.
Manchester tuvo a Joy Division, The Smiths y Oasis. Liverpool, a los Beatles. Birmingham impulsó el heavy metal con Black Sabbath. Londres resulta inabarcable. Inglaterra puede contar gran parte de la historia del rock sin salir de sus ciudades. Sin embargo, el rock británico también incluye bandas que no son inglesas.
Primal Scream no es inglés. Tampoco Teenage Fanclub, The Jesus and Mary Chain ni Franz Ferdinand. Manic Street Preachers y Super Furry Animals, menos. Y mucho menos U2, The Cranberries o My Bloody Valentine. Durante décadas, estas bandas fueron agrupadas bajo la etiqueta de rock inglés.
Esta semana, las principales fuerzas nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron en Cardiff un acuerdo para defender el derecho de cada territorio a decidir democráticamente su futuro. No se anunció el fin del Reino Unido. Tres naciones discutieron qué quieren hacer con sus fronteras.
Escocia: fábrica de bandas
The Jesus and Mary Chain salió de East Kilbride, cerca de Glasgow, y con Psychocandy (1985) combinó melodías pop con feedback y distorsión. Bobby Gillespie tocó la batería en The Jesus and Mary Chain mientras formaba Primal Scream. En Screamadelica (1991) cruzó psicodelia, rock, acid house, rave y soul. En su primer recital en Buenos Aires, en 1998, proyectaban imágenes de The Byrds y Syd Barrett mientras presentaban Vanishing Point.
Teenage Fanclub, desde Bellshill, rescató a Big Star y The Byrds y construyó un repertorio de guitarras, armonías y melodías. Belle and Sebastian, Franz Ferdinand, Mogwai y Simple Minds amplían el mapa escocés. Bert Jansch, nacido en Glasgow y criado en Edimburgo, fue un guitarrista acústico influyente para Jimmy Page, Neil Young y Johnny Marr. The Vaselines, de Glasgow, tuvo como fan a Kurt Cobain: Nirvana grabó tres canciones suyas, incluidas Molly’s Lips y Son of a Gun en Incesticide, y Jesus Doesn’t Want Me for a Sunbeam en el Unplugged.
Gales: rock e identidad
Gales integró la lengua al sonido. Manic Street Preachers conquistó público fuera de sus fronteras y afrontó la desaparición de su guitarrista y letrista Richey Edwards en 1995. Super Furry Animals grabó Mwng en galés cuando ya ocupaba un lugar en el pop británico. Gorky’s Zygotic Mynci trajo folk experimental y Stereophonics llenó estadios.
Irlanda: de U2 al punk
La República de Irlanda es un país independiente; Irlanda del Norte pertenece al Reino Unido. Dublín lanzó a U2 al planeta, aunque Thin Lizzy ya había tocado allí en 1969 con Phil Lynott. También de Dublín salió My Bloody Valentine. Loveless (1991) transformó las guitarras en capas y texturas. Limerick sumó a The Cranberries y la voz de Dolores O’Riordan.
En Irlanda del Norte, el punk creció durante los Troubles, un conflicto atravesado por violencia, religión, identidad nacional y la disputa sobre el futuro del territorio. Stiff Little Fingers, desde Belfast, publicó Alternative Ulster y Suspect Device. The Undertones, desde Derry, prefirió canciones sobre adolescencia como Teenage Kicks.
El mapa del rock británico incluye bandas de Escocia, Gales e Irlanda que no son inglesas.
