sábado, septiembre 26, 2026

La IA como intermediario en la elección de empresas: el fenómeno que crece en Argentina

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Un estudio de Bain & Company indica que siete de cada 10 consumidores argentinos utilizan asistentes de inteligencia artificial para informarse. Empresas locales reportan un aumento de consultas derivadas de estas herramientas, mientras un informe de SOCi señala que solo el 1,2% de los negocios locales son recomendados por ChatGPT.

Un estudio de Consumer Pulse 2026 de Bain & Company indica que siete de cada 10 consumidores argentinos utilizan inteligencia artificial para informarse, estudiar o trabajar. Este uso se traduce en un fenómeno que afecta a las pequeñas y medianas empresas: los asistentes de IA recomiendan empresas sin que medie una campaña publicitaria.

Fabián Nadal, socio gerente de ICLA Educación, afirmó: “Hoy, tres de cada 10 consultas que llegan son de ChatGPT”. Sandra Honczar, gerente de la empresa de limpieza Clean Up, declaró que ChatGPT le envía consultas a diario y que “son clientes que vienen convencidos de que la empresa es la mejor en su rubro porque la IA la eligió”.

El Local Visibility Index 2026, elaborado por la plataforma estadounidense SOCi, analizó cerca de 350.000 sucursales de 2751 marcas y encontró que ChatGPT recomienda al 1,2% de los negocios locales cuando se le pide una opción, frente al 35,9% que aparece en el bloque de resultados de Google. Perplexity alcanza el 7,4% y Gemini el 11%. El mismo estudio detectó que solo el 45% de las empresas que dominan la búsqueda local tradicional aparece también en las recomendaciones de IA.

En Argentina, las recomendaciones de estos asistentes no tienen espacios publicitarios: no se puja, no se contrata, no se habla con un ejecutivo de cuentas. Según el relevamiento de SOCi, las fuentes que más pesan en consultas locales son Google Maps, el sitio propio del negocio, Yelp y Facebook, además de sitios de nicho de cada rubro. El promedio de calificación de un negocio recomendado por ChatGPT es de 4,3 estrellas.

De este escenario surge una disciplina llamada GEO, por Generative Engine Optimization, basada en técnicas para que un contenido sea leído, citado y recomendado por los motores generativos. Sus reglas incluyen consistencia de nombre, dirección y teléfono; contenido que responda preguntas completas de los usuarios; reseñas genuinas y sostenidas; y menciones de terceros.

Durante dos décadas, el marketing digital se organizó alrededor de comprar atención. Ahora, el criterio de un sistema que responde transfiere su credibilidad a la marca que nombra. La conclusión, según el artículo original, es que la mayoría de las PyMEs argentinas desconoce qué dice la inteligencia artificial de ellas cuando alguien pregunta por su rubro, y que ese lugar no se compra.

El texto plantea preguntas: ¿qué contesta hoy la inteligencia artificial cuando le preguntan por el rubro de una empresa, y quién aparece en esa lista? Si la reputación pasó a ser el nuevo presupuesto publicitario, ¿cuánto hay que invertir en construirla? Y si la IA es una caja negra que ni sus propios creadores terminan de entender, ¿cómo asegurar el flujo de clientes frente a la lógica de un algoritmo que nadie controla?

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