El organismo dio a conocer el informe de distribución del ingreso correspondiente al segundo trimestre de 2026, que muestra un deterioro en la distribución y una caída real de los ingresos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó hoy el informe de distribución del ingreso del segundo trimestre de 2026, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El estudio, que se difunde cada tres meses con un rezago similar, registra un deterioro en la distribución del ingreso familiar.
El indicador mide la apropiación del ingreso total por parte de los diferentes estratos de la sociedad, ordenados en deciles según su ingreso individual, de hogares y per cápita, entre otras agregaciones.
El informe señala una relación de 13 veces entre los ingresos del decil más rico y el más pobre de la población. En términos generales, los ingresos crecieron un 29,3% nominal en el período, mientras que la inflación acumulada fue del 33,2%, lo que representa una caída real del 2,9%. Esa disminución se acentúa en los deciles más bajos. El ingreso medio per cápita creció un 28% nominal, hasta $688.496, con una pérdida de poder adquisitivo del 3,9%.
Los deciles más bajos registraron un ingreso promedio per cápita de $260.839, frente a los $203.116 de un año atrás (-3,8%). El estrato más alto mostró un ingreso per cápita promedio de $1.672.291, con un crecimiento superior al 29%.
Se profundiza la desigualdad
El Índice de Gini se ubicó en 0,428 en este trimestre, cuando un año atrás era de 0,424, lo que implica un agravamiento general en la distribución.
La mediana del ingreso, indicador que muestra el valor que percibe el ciudadano ubicado exactamente en la mitad del universo y que se utiliza para desestimar valores extremos que sesgan el promedio, arrojó $500.000. Así, la mitad de la población vive con un ingreso per cápita diario equivalente a $16.666.
El 10% de mayores ingresos percibió el 32,3% del ingreso total, mientras que el 40% más relegado recibió el 15,2%.
El informe también da cuenta del deterioro de los ingresos de las personas ocupadas y con ingresos salariales. Entre las personas ocupadas con ingresos, el ingreso promedio fue de $1.129.527, mientras que la mediana se ubicó en $900.000, lo que significa que la mitad de los ocupados obtuvo ingresos iguales o inferiores a ese monto. En mayo, la Canasta Básica Total (CBT) se ubicó en $1.498.741.
El documento oficial precisa que «el ingreso promedio de los primeros cuatro deciles de la población, ordenada según ingreso de la ocupación principal, fue de $415.012», mientras que el ingreso promedio del estrato medio (deciles del 5 al 8) «fue de $1.095.227» y el de «los deciles 9 y 10 fue de $2.629.678».
Respecto a la población asalariada con ingresos, se estimaron 9,4 millones de personas con un ingreso promedio de $1.161.833. El ingreso promedio de las personas asalariadas con descuento jubilatorio fue de $1.433.794, con un crecimiento interanual del 26,5%, que implica una caída real del 5% en un año.
En el caso de los asalariados sin descuento jubilatorio (informales), el ingreso promedio fue de $706.204, con una mejora nominal del 24,9% interanual y una caída real del 6,2%.
De este modo, la EPH ratifica otros informes que dan cuenta de la profundización de la tendencia a que el trabajo asalariado, registrado y no registrado, no resulta una vía de salida garantizada a una situación de pobreza.
Fuente: Tiempo Argentino
