lunes, octubre 12, 2026

Leonardo DiCaprio compró una isla en Belice y restauró 104 hectáreas de vegetación nativa

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El actor adquirió Blackadore Caye en 2005 por 1,75 millones de dólares. El proyecto incluyó la recuperación de manglares y un complejo turístico sustentable. Organizaciones ambientalistas y pescadores locales expresaron preocupación por el impacto en el ecosistema.

Leonardo DiCaprio compró la isla Blackadore Caye, ubicada frente a las costas de Belice, en 2005 por 1,75 millones de dólares. El actor conoció el lugar durante unas vacaciones y advirtió problemas ambientales como erosión costera, sobrepesca y pérdida de manglares.

En una entrevista con The New York Times publicada en 2015, DiCaprio describió el sitio como un paraíso y explicó su intención de transformarlo en un ejemplo de turismo responsable, combinando conservación ambiental con desarrollo económico.

Una década después de adquirir el terreno, presentó Blackadore Caye, a Restorative Island, una iniciativa para recuperar el entorno natural mediante un proyecto turístico sustentable. La propuesta original, desarrollada junto al arquitecto Jason McLennan, contemplaba la construcción de 68 villas, 48 residencias privadas y una reserva natural que ocuparía aproximadamente la mitad de la isla.

Entre los objetivos del proyecto se encontraban la recuperación de manglares, la protección de especies marinas y la utilización de sistemas de energía renovable y gestión responsable del agua. El diseño también buscaba reducir la generación de residuos y limitar el uso de plásticos. Además, incluía espacios de bienestar y tratamientos vinculados con el Centro Deepak Chopra.

“El objetivo principal es hacer algo que cambie el mundo. No habría podido ir a Belice, construir en una isla y hacer algo así, si no fuera por la idea de que podría ser un hito en el movimiento ambientalista”, aseguró DiCaprio en declaraciones difundidas por Spa Business.

“Belice es verdaderamente único. Tiene el segundo sistema de arrecifes de coral más grande del mundo y una de las vidas marinas más biodiversas, como la población de manatíes y casi todas las especies de peces que puedas imaginar. Luego están los templos mayas y su cultura”, remarcó.

Cuestionamientos al proyecto

La transformación de Blackadore Caye enfrentó obstáculos desde su presentación. Organizaciones ambientalistas y pescadores locales expresaron preocupación por el impacto que podría tener la construcción de un complejo turístico de lujo sobre un ambiente costero sensible.

Entre los cuestionamientos aparecieron las posibles restricciones al acceso a zonas tradicionales de pesca y las consecuencias del transporte de visitantes hasta la isla. Las críticas también llevaron a modificar algunos aspectos del diseño inicial. Según los antecedentes del proyecto, se descartaron una pista de aterrizaje y determinadas construcciones sobre el agua.

El entonces primer ministro de Belice, Dean Barrow, respaldó la iniciativa por sus posibles beneficios económicos y la generación de puestos de trabajo. Aunque el plan contemplaba recuperar la vegetación nativa y proteger la biodiversidad de la isla, su desarrollo sufrió demoras y no se había concretado en los términos anunciados originalmente.

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