El Club Atlético Unión realizó este viernes el III Congreso de Fútbol Formativo. Participaron Diego Placente, entrenador de las selecciones juveniles argentinas, y Enrique Cesana, coordinador de las selecciones juveniles de AFA. Durante la jornada se abordaron los criterios de detección de talentos, la articulación entre categorías y la preparación para el Mundial Sub-17.
El Club Atlético Unión realizó este viernes el III Congreso de Fútbol Formativo, una jornada que reunió a entrenadores, formadores, dirigentes y especialistas para debatir sobre la preparación de futbolistas juveniles. Entre los disertantes estuvieron Diego Placente, entrenador de las selecciones juveniles argentinas, y Enrique Cesana, coordinador de las selecciones juveniles de AFA.
Durante su exposición, Placente explicó el trabajo de captación de talentos. Señaló la importancia de recorrer el país y mantener contacto con los clubes. El proceso no se limita a observar el rendimiento en un partido, sino que también contempla las condiciones técnicas y el potencial de desarrollo de cada futbolista.
“No vemos una característica, sino que elegimos a los jugadores que nos gustan y a partir de ahí, tratamos de ver qué puede mejorar ese chico que le veamos futuro”, sostuvo Placente.
El entrenador también se refirió al crecimiento del fútbol juvenil argentino y a las mejoras en la infraestructura de las instituciones. Remarcó que el desarrollo deportivo requiere un equilibrio entre la competitividad y la formación integral.
“Cuando son tan competitivos, no hay que olvidarse de la forma. No solo sirve ganar. Cuando tienen ese equilibrio, creo que los clubes hacen que los jugadores se potencien siempre”, afirmó.
La conexión entre juveniles y mayores
Otro de los ejes abordados fue la articulación entre las selecciones juveniles y el plantel mayor. Placente indicó que el diálogo entre los cuerpos técnicos permite acompañar a los futbolistas que avanzan en las distintas categorías y facilitar su adaptación a nuevas exigencias.
“Siempre nos pone contentos cuando un chico que va por juveniles está en la Mayor. Con el cuerpo técnico siempre tenemos buen diálogo”, declaró.
El entrenador también hizo referencia a la experiencia de los jóvenes que participan como sparrings de la selección absoluta. Ese contacto les permite compartir entrenamientos con jugadores de primer nivel y conocer las exigencias del máximo seleccionado.
En relación con la preparación para competir internacionalmente, Placente sostuvo que uno de los objetivos es ayudar a los convocados a manejar la presión. “Darle esa confianza para que haga lo que haga en el club, después puede quedar o no, puede jugar bien o no, que juegue como él sabe, porque por eso es que está sentado en la selección”, explicó.
La captación de talentos
Enrique Cesana, coordinador de las selecciones juveniles, detalló el sistema de seguimiento de futbolistas. La estructura incluye una sede en España que monitorea a cientos de jóvenes de familias argentinas que juegan en distintas categorías. “Tenemos un departamento de captación en Europa con una cabeza, que está en Madrid y monitorea a más de 300, 400 chicos”, indicó.
En Argentina, la tarea se organiza con la participación de los integrantes de los cuerpos técnicos, que recorren las canchas durante los fines de semana para observar partidos en diferentes provincias y clubes.
“Los fines de semana nos repartimos en distintos clubes para ver la jornada. Venimos a Rosario, vamos a Córdoba y a Buenos Aires”, explicó. También señaló que las grabaciones de los encuentros se convirtieron en una herramienta para ampliar el seguimiento. “Vemos 10, 12 jornadas por fin de semana, la mayoría de los clubes televisan los partidos tenemos también el video”, agregó.
Los valores que exige la Selección
Cesana también se refirió a la integración entre los cuerpos técnicos de las distintas categorías y al trabajo compartido durante los últimos años. Según explicó, los vínculos previos entre varios entrenadores y una filosofía común contribuyeron a fortalecer la continuidad del proyecto deportivo.
“Es fundamental eso de la integración que tenemos”, afirmó. En ese sentido, destacó la participación de Pablo Aimar, integrante del cuerpo técnico de la selección mayor, en los entrenamientos y actividades con los juveniles.
Más allá de las condiciones futbolísticas, el coordinador subrayó que la conducta y el compromiso son aspectos centrales para representar al país. Durante su charla, identificó dos prioridades: que los jugadores se sientan cómodos con la pelota y que incorporen los valores promovidos por la institución.
“Lo primero que buscan es que se sientan cómodos con la pelota, que quieran ser protagonistas”, expresó. Luego, mencionó el respeto, la humildad, la perseverancia y el compromiso como principios fundamentales para el desarrollo de los futbolistas.
Cesana advirtió que hubo juveniles de gran nivel que quedaron fuera de torneos por no cumplir con esas pautas, aunque luego lograron afianzarlas. “Queremos inculcar compromiso, responsabilidad, humildad, perseverancia y respeto por sobre todo”, concluyó.
La preparación para el Mundial Sub-17
Placente también se refirió al proceso de preparación para el Mundial Sub-17 de Qatar, previsto para noviembre. La evaluación de futbolistas llevaba más de un año y todavía quedaban entre tres y cuatro lugares por definir, según explicó.
El reciente cuadrangular disputado por el equipo permitió avanzar en la conformación del plantel. Aunque la mayoría de los jugadores que participaron del proceso tenía posibilidades de viajar, el cuerpo técnico seguía analizando algunas posiciones.
El entrenador remarcó que una convocatoria implica representar al país y asumir las pautas colectivas del seleccionado. El objetivo es que cada futbolista comprenda que, una vez dentro del equipo, debe responder a una identidad que va más allá de su club.
El congreso abrió un espacio de intercambio entre entrenadores, dirigentes y especialistas sobre los desafíos de la formación. Las exposiciones de Placente y Cesana pusieron el foco en la captación, el acompañamiento de los juveniles y los criterios deportivos y humanos que orientan el trabajo de los seleccionados argentinos.
