La fiscal Laura Urquiza investiga el homicidio de Roque Ramón Alberto Zanutigh, ocurrido en 2016, y una red de comercialización de drogas atribuida a cuatro miembros de una familia. Este miércoles se realizó una audiencia cautelar en los tribunales de Santa Fe.
La causa que investiga el homicidio del empresario Roque Ramón Alberto Zanutigh, cometido en San Justo en enero de 2016, y una red de comercialización de estupefacientes tuvo este miércoles una nueva audiencia en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
La audiencia cautelar se realizó al mediodía ante el juez penal José Luis García Troiano, en el marco de la investigación impulsada por la fiscal Laura Urquiza, del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El objetivo fue evaluar la situación procesal de cuatro miembros de una misma familia detenidos e imputados recientemente.
El principal investigado es José Carlos Fossatti, de 48 años, quien se encuentra recluido en la cárcel de Coronda cumpliendo condena por narcotráfico. La fiscalía lo imputó como autor del asesinato de Zanutigh. Junto a él fueron imputados su pareja Eunice Viviana B., de 55 años; su madre Dora Dib I., de 74; y su hermano Juan Pablo Fossatti, de 41 años, por “comercialización de estupefacientes agravada por la participación de tres o más personas y por cometerse en un establecimiento carcelario”.
Durante la audiencia, Juan Pablo Fossatti solicitó prestar declaración antes del tratamiento de la medida cautelar y requirió hacerlo a puertas cerradas, sin presencia de la prensa. El juez accedió al pedido antes de que el acusado consintiera la prisión preventiva. Para el resto de los imputados, el tratamiento de la cautelar se difirió para el próximo miércoles debido a la renuncia del abogado que los representaba, prórroga solicitada por la defensa pública.
Respecto al homicidio, la fiscal Urquiza señaló que “el homicidio fue cometido entre las 22:30 del domingo 24 de enero de 2016 y las 2:00 de la madrugada del día siguiente, en una casa ubicada en Belgrano al 2.600, en San Justo, donde vivía la víctima”. Según la reconstrucción del caso, el agresor irrumpió en la vivienda con el objetivo de sustraer elementos de valor.
“El imputado ingresó al domicilio sin autorización y sustrajo un morral que contenía documentación y dinero en efectivo, dos teléfonos celulares y una navaja”, enumeró la fiscal. “Al advertir que la víctima estaba durmiendo en el inmueble, la agredió para poder consumar el robo y procurar su impunidad”, subrayó Urquiza, y agregó que “con la intención de matar, el atacante usó un arma blanca para asestarle a Zanutigh nueve puñaladas en distintas partes de su cuerpo” antes de escapar con las pertenencias.
La investigación dio un giro clave con la intervención de la fiscal Urquiza. “Se realizaron numerosas diligencias para poder obtener evidencias contundentes de que -José Fossatti- fue el autor de los ilícitos”, entre ellas “el caso se incorporó al Programa de Recompensas de la provincia”. Además, “con la correspondiente autorización judicial, accedimos a conversaciones telefónicas en las que el imputado reconoció haber apuñalado a Zanutigh hace diez años”.
En paralelo, se investiga la comercialización de drogas dentro y fuera del penal de Coronda. La fiscal Urquiza afirmó que “a los cuatro imputados se les atribuyó haberse distribuido tareas de manera planificada para comercializar estupefacientes en diferentes ámbitos”. El accionar delictivo se extendió al menos entre los meses de julio y octubre de este año. La representante del MPA sostuvo que José Fossatti “coordinó desde la unidad penitenciaria en la que está alojado la adquisición de drogas y su posterior venta al menudeo”, impartiendo órdenes directas a su entorno familiar desde su lugar de encierro.
“A partir de sus indicaciones, diversos proveedores le entregaban cocaína y marihuana a la pareja de él, quien junto a la otra mujer investigada se encargaba de las tareas de fraccionamiento”, puntualizó la fiscal. Respecto al destino de las sustancias, remarcó que “luego, una parte de ese material era introducido subrepticiamente en la cárcel de Coronda y la otra, destinada al microtráfico en San Justo”.
Durante los allanamientos realizados en el pabellón donde permanece recluido José Fossatti y en las fincas de sus familiares, los agentes secuestraron cocaína, marihuana, balanzas de precisión, sustancias de corte y anotaciones. Además, en el domicilio de Juan Pablo Fossatti se halló una escopeta calibre 28 apta para el disparo sin autorización legal, por lo que también le imputaron la “tenencia ilegítima del arma de fuego”.
Tras la audiencia de este miércoles, en la que Juan Pablo Fossatti quedó en prisión preventiva, se acordó que la situación procesal del resto de la familia se dirimirá la próxima semana.
