El compositor argentino Emilio Kauderer recibió el premio Astor Piazzolla a la Trayectoria y dirigió a la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto en un concierto con sus bandas sonoras, en el marco de la 41.ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
El compositor argentino Emilio Kauderer recibió el premio Astor Piazzolla a la Trayectoria, según se informó durante la presentación de la 41.ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El lunes 19 de octubre, Kauderer dirigió a la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto en un concierto dedicado a sus bandas sonoras, en la sala La Ballena del Palacio Libertad.
El repertorio incluyó composiciones de películas como El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, y Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain, además de la música de la serie Vientos de agua. Las piezas fueron interpretadas por la orquesta en formato de concierto, sin subordinación a las imágenes.
Kauderer reside en Hollywood desde hace cuatro décadas. Inició su carrera en la industria discográfica argentina y luego se trasladó a Estados Unidos. Sobre el reconocimiento, declaró: “Sentimentalmente es el sueño de pibe”. Y agregó: “Que me den la posibilidad de sacar mi música de la película, ponerla en un escenario para que la toque una orquesta de primera de la Argentina y, además, que el premio se llame Astor Piazzolla es un sueño. Todo junto. Es un regalo divino. Me fui hace muchos años, al comienzo de mi carrera. Empecé a ver esa lucecita de Hollywood y estoy allá hace 40 años. Toda mi carrera se fue construyendo ahí. Entonces, recibir este reconocimiento en mi tierra, después de tanto trabajo y de tanta distancia, tiene un valor enorme. Uno siente que nadie es profeta en su tierra y, en este caso, el reconocimiento valida una cantidad enorme de trabajo que hice desde afuera. Quiero agregar que estoy trabajando con la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, que toca toda la música de mis películas argentinas. Es un camión de regalos y flores para la trayectoria de mi música para cine”.
En noviembre, el Festival de Mar del Plata se desarrollará entre el 5 y el 15 e incluirá en su programación Un lugar en el mundo y Parque Lezama, de Juan José Campanella, en distintas secciones.
Consultado sobre su vínculo con el cine, Kauderer sostuvo: “Nunca se me había ocurrido pensarlo así. Mirá, yo me siento como uno de los protagonistas de la película, como el alma de los sentimientos que arrastra una película. Hay un intercambio muy serio con el director y cada película tiene personajes diferentes. Hago thrillers, hago comedias, me tengo que disfrazar de galaxias de Andrómeda y de todo eso. Es muy divino. Si tuviera que definirlo en una oración, diría que es una cosa de ponerle pasión y emoción a la película”.
Respecto de lo que descubrió sobre la música a lo largo de su profesión, afirmó: “El arte de la música no cambió. Hay algo de poder reflejar una imagen y que te nazca algo. Es una especie de agradecimiento: veo la imagen y me nace algo. Como dice Jorge Amado, me nació un perrito en mi novela. También es muy lindo poder estar inspirado por tipos como Brando, Francesca, Julia Roberts, Harvey Keitel. Ir de la mano del actor. Y, a su vez, hay músicas mías que se han tocado en el piso para inspirar a los personajes. Qué increíble”.
Sobre sus inicios, recordó: “Yo hago música desde los ocho años. En general, estaban esas cosas que traía Disney, la fantasía. A mí me pegó de bebé, más o menos. Veía cómo se movían los muñecos y estaba esa cosa orquestal, de colores. Siempre fue fascinante para mí. Imaginate una película sin música. Star Wars sin música, Lo que el viento se llevó sin música o Tiburón. No es lo mismo. Ese vínculo estuvo siempre”.
En cuanto al paso de la industria discográfica al cine, explicó: “Yo estaba trabajando con producciones discográficas, más que nada. Le agradezco a Adolfo Aristarain, que estaba trabajando conmigo en esa época. Mi cambio en la carrera fue a los 29 años, cuando Aries se fusionó con una empresa discográfica, Microfón. Ahí se hicieron La discoteca del amor, La playa del amor y otras cosas. Yo estaba produciendo a Cacho Castaña, Sergio Denis y a todos los artistas que había en ese momento. Y después me pasó el cine”.
Consultado sobre cómo explicaría el vínculo entre música y cine, dijo: “Es visceral, primario. Nosotros vamos a escuchar música porque nos mueve o nos conmueve profundamente. El otro día fui al Colón a ver Los cuentos de Hoffmann y me dejó totalmente movilizado. Me hizo pensar en lo enorme que es una ópera. Y me acordé de que la música de película es la música antes que nada. Las películas mudas ya tenían música: había un señor que tocaba el pianito abajo. Después pasamos del pianito a un organito. Las películas siempre tuvieron música. Ahora, mientras te lo cuento, me doy cuenta de que para mí este concierto es una vuelta a eso”.
Finalmente, sobre qué lo conmueve de contar una historia a través de la música, expresó: “Primero, me tiene que conmover el libro. Te lo dije un par de veces: cuanto más profundo y emocional es el libro, más fácil me es componer. Creo que les pasa a unos cuantos colegas. Cuanto más profundo es lo que se quiere hacer, más fácil es llegar al corazón con eso que estás escribiendo. La música tiene que nacer de esa conexión con la historia. Para mí, ahí empieza todo”.
