La politóloga y funcionaria fue designada para el rol con el objetivo de sumar eficacia a la comunicación oficial. Proveniente del Ministerio de Justicia y Seguridad, su tarea será articular la información de las distintas áreas.
El gobierno de la provincia de Santa Fe incorporó una nueva figura a su estructura comunicacional: Virginia Coudannes asumió como vocera oficial. La designación se produce luego de dos años de gestión del gobernador Maximiliano Pullaro y tiene como propósito, según explicaron desde el Ejecutivo, sumar eficacia y agilidad a la narrativa de las políticas públicas.
Coudannes, quien se desempeñaba como secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, será ahora la cara visible ante los medios para coordinar y transmitir los mensajes del gobierno. Desde el oficialismo aclararon que el nuevo cargo no busca centralizar toda la comunicación ni reemplazar las conferencias de prensa de otros funcionarios, sino actuar como un nexo que «pivotee» con la información en una agenda intensa.
La vocera debutó en su rol durante el anuncio del acuerdo previsional con la Nación, realizado este lunes. Su función, según indican, será complementaria y se enfocará en articular los anuncios de un gobierno que describe su propia gestión como «hiperactiva» en materia comunicacional. El gobernador Pullaro mantiene su habitual agenda abierta con periodistas en Rosario, Santa Fe y el interior provincial.
Politóloga y militante de la Unión Cívica Radical (UCR), Coudannes es una figura cercana al gobernador desde su campaña electoral en 2023. En sus primeras declaraciones, definió su rol como «una herramienta más de gestión que solidifica la comunicación y se entrecruza con todas las áreas de gobierno», bajo el sello de «hacerse cargo». La funcionaria también cuenta con experiencia en comunicación durante la pandemia, desde su paso por el gobierno municipal de la ciudad de Santa Fe.
El desafío para la nueva vocera, de perfil técnico y proveniente del área de Seguridad, será mostrar una faceta empática y articular los mensajes de una gestión que, según análisis previos, busca equilibrar un perfil de firmeza con una mayor sensibilidad social. Su designación se enmarca en un año considerado bisagra, con una agenda cargada de obras y planes de gobierno.
