El organismo redujo la previsión de crecimiento del PBI al 3,5% y duplicó su estimación de inflación anual al 30,5%. Las nuevas cifras se conocen en vísperas de la reunión en Washington del ministro Caputo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus previsiones de crecimiento para la Argentina y elevó significativamente el pronóstico de inflación para el año. Según el último informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO), el organismo ahora prevé una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,5%, lo que representa una baja de 0,5 puntos porcentuales respecto a su estimación anterior.
En cuanto a la inflación, el FMI espera que el índice anual cierre en 30,5%, casi el doble del 16,5% calculado seis meses atrás. Respecto al empleo, la proyección para la tasa de desocupación se ubicó en 7,2%, con un aumento de 0,6 puntos.
Estas estimaciones revisadas del Fondo se acercan a las proyecciones que publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central a principios de este mes. A pesar del recorte, la Argentina mantiene la estimación de crecimiento más favorable de la región.
El informe fue presentado por el Economista Jefe del Fondo, Pierre-Olivier Gourinchas, durante una conferencia de prensa en el marco de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial. Petya Koeva Brooks, integrante del equipo del organismo, atribuyó el deterioro de los pronósticos a la caída de la economía argentina a finales de 2025, un período que coincidió con las turbulencias del proceso electoral.
Las proyecciones se conocen en la misma semana en que el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, viajan a Washington para participar en dichas reuniones. Entre los objetivos principales de la delegación argentina se encuentra destrabar un desembolso de 1.000 millones de dólares y negociar una dispensa («waiver») por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas del año anterior, que quedó unos 11.000 millones de dólares por debajo de lo acordado.
