El presidente Javier Milei participó de la tradicional cena anual de la Fundación Libertad en Parque Norte, donde expuso sobre economía, inflación y reformas laborales, en un clima de escasa reacción del empresariado presente.
La Fundación Libertad llevó a cabo su tradicional cena empresarial en Parque Norte, y en ese contexto el presidente Javier Milei efectuó una larga presentación acompañada por gráficos que cosechó escasos aplausos del empresariado presente. Allí el mandatario llamó a no dejarse influir por lo que denominó el relato de los kukas, en relación a la marcha de la economía, y aseguró que en el país la demanda de dinero está subiendo y por lo tanto la inflación va a caer. Tarde o temprano vamos a derrotar a la inflación, prometió.
Durante su exposición, que comenzó más tarde del horario previsto (21:30), Milei intercaló sus análisis con reiterados pedidos para que los empresarios no escuchen ni se dejen influir por el relato kuka. Cuando abordó la caída del empleo formal, destacó que unas 400.000 personas ingresaron al mercado informal. ¿Para qué creen que mandamos la ley de modernización laboral? preguntó, señalando que la norma, judicializada por la CGT, fue diseñada para recibir a esas personas. También destacó la reducción de puestos de trabajo en el Estado: Son la casta, afirmó.
Se observaron pocos aplausos y miradas adustas desde la plana mayor del gobierno, entre ellos Manuel Adorni, Karina Milei, Patricia Bullrich, Martín Menem y Luis Petri. No nos vamos a dejar psicopatear, los que más sacamos gente de la pobreza fuimos los desalmados liberales, insistió. Más allá de volver a tratar de soviético al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, Milei volvió a cargar contra el CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, y contra Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate. ¿Acaso es justo pagar los neumáticos cuatro veces más caro? ¿Pagar los tubos de acero tres veces más caro? preguntó, argumentando que no debía tratarse de manera diferente a determinadas empresas, por ejemplo cuando perdieron una licitación, en referencia a Techint y a su CEO, a quien llamó Don Chatarrín.
Con un tono por momentos didáctico, Milei aseguró que el año pasado empresauros, medios de comunicación y una parte del sector político llevaron a cabo un saboteo enorme contra el programa económico del gobierno y buscaron romper el equilibrio fiscal. Según Milei, ese ataque se resistió por la solidez del programa económico. No nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia. A pesar de haber hecho el ajuste más grande de la historia, la economía crece, sostuvo. En un momento reconoció la frustración de la gente en los últimos seis meses vinculado a los efectos de la destrucción del capital de trabajo. También fustigó a quienes señalan un presunto atraso cambiario: No puede ser que seamos tan precámbricos, somos el gobierno que más dólares compró desde el regreso de la democracia, aseguró. Vamos a honrar las deudas, tarde o temprano el riesgo país se va a destrozar, prometió.
En la previa al discurso de Milei, la Fundación dio una señal: llamaron al ex presidente Mauricio Macri al escenario casi en el horario que el presidente debía comenzar su discurso. Lo entrevistó Álvaro Vargas Llosa. Primero observaron un video de salutación de la dirigente venezolana Corina Machado. En la región soy más optimista, siendo que el populismo se está agotando. Esto que se inventó en la Argentina y que se exportó al mundo, acá se está agotando, aseguró Macri. Después, Alberto Benegas Lynch, antes de convocar a Milei a recibir un premio, marcó que no hay que dar por sentado los resultados de esta gestión, los estatistas están siempre al acecho.
