La cantante de 44 años fue detenida en California por conducir bajo los efectos del alcohol y drogas, y posteriormente ingresó a un tratamiento por abuso de sustancias.
Britney Spears se internó voluntariamente en un centro de rehabilitación por abuso de sustancias, luego de haber sido detenida en California por conducir alcoholizada y bajo efectos de drogas, según informó la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Ventura. La artista, de 44 años, fue arrestada el pasado 4 de marzo y liberada bajo fianza al día siguiente.
La denuncia penal no especifica la cantidad de alcohol en sangre ni el tipo de drogas a las que dio positivo. Según la Patrulla de Caminos de California, Spears fue detenida mientras manejaba su BMW negro a gran velocidad y de manera errática en la ruta US 101, cerca de su domicilio.
Un representante de la cantante calificó sus acciones como “completamente inexcusables” y señaló que este paso podría ser “el primer paso en un cambio largamente postergado que necesita ocurrir en la vida de Britney”. La Princesa del Pop ingresó al centro un mes después del arresto.
Los fiscales indicaron que el caso se tramitará según el protocolo estándar para acusados sin antecedentes de conducción bajo los efectos del alcohol, sin accidentes ni lesiones, y con un bajo nivel de alcohol en sangre. Se le ofrecerá una figura conocida como “conducción temeraria bajo los efectos del alcohol”, que implica 12 meses de libertad condicional, un curso obligatorio y multas.
Britney, que no publica un disco completo desde hace diez años, fue foco de la prensa a principios de siglo mientras luchaba contra una enfermedad mental. En 2008 fue puesta bajo una tutela que controló sus decisiones personales y financieras durante más de una década, hasta su disolución en 2021. Desde entonces, se casó, se divorció y publicó un libro de memorias.
