El jefe de Gabinete está bajo la lupa en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Se analizan remodelaciones pagadas en efectivo, viajes en aviones oficiales y privados, y la compra de un departamento.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La causa, a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita, suma nuevos elementos vinculados a viajes, propiedades y remodelaciones pagadas en efectivo.
Uno de los puntos clave es la remodelación de una vivienda en el country Indio Cua, adquirida por su esposa Bettina Angeletti. Según declaró el contratista Matías Tabar, la obra costó unos 245 mil dólares y fue abonada en efectivo. La propiedad no figuraba inicialmente en la declaración jurada de Adorni y fue incorporada recién en una rectificación posterior.
En su última declaración jurada, Adorni informó un patrimonio de 107,9 millones de pesos al cierre de 2024, frente a los 61 millones declarados al asumir. Sin embargo, también aumentaron significativamente las deudas declaradas.
La investigación también se centra en viajes. En marzo de este año, su esposa viajó a Nueva York en el avión presidencial durante una gira oficial, pese a que el gobierno había prohibido el uso de aeronaves oficiales para viajes particulares. También se analiza un fin de semana en Punta del Este en avión privado, cuyo costo habría sido asumido por un empresario vinculado al funcionario. Además, viajó junto a su familia a Aruba entre fines de 2024 y comienzos de 2025, días después de que el propio Adorni comunicara el pedido de austeridad del presidente Javier Milei.
Por último, la Justicia analiza la compra de un departamento en Caballito adquirido por Adorni en noviembre de 2025 por 230 mil dólares, bajo una modalidad de hipoteca privada sin intereses. El expediente busca determinar si hubo irregularidades en la valuación de la propiedad y en las reformas realizadas.
