sábado, mayo 23, 2026

Biblioteca Vigil: investigan el robo del telescopio y la posible apropiación de bienes culturales

Noticias Relacionadas

La Justicia federal investiga el robo del telescopio de la Biblioteca Vigil durante la intervención militar de 1977. Testimonios y documentos señalan que parte del instrumental habría sido trasladado al Complejo Astronómico Municipal de Rosario.

La Biblioteca Vigil, ubicada en Alem y Gaboto de la ciudad de Rosario, es objeto de una investigación judicial por el robo de su telescopio astronómico ocurrido durante la intervención militar que comenzó en 1977. El caso se enmarca en la causa por delitos de lesa humanidad, que no prescriben.

Según la investigadora García, uno de los mitos que persiste en los recorridos guiados de la institución es que la lente del telescopio habría sido trasladada al observatorio astronómico del colegio Cristo Rey, aunque esa hipótesis fue descartada por la investigación. No obstante, hay testimonios de exalumnos del secundario que vivieron el momento del robo.

Un exalumno declaró en la causa: «Me tocó estar en la institución al momento del robo de la lente, creo que fue entre el 79 y el 80. El rector, en la apertura de clases, luego del izado de bandera, comentó lo del robo y dijo que estaban tras la investigación, que habían identificado la marca de una huella de zapatilla en la puerta del observatorio. Habían llegado a la conclusión de que era una zapatilla Topper. En ese momento nos miramos y todos teníamos esas zapatillas». García agregó que el desmontaje de la lente requería un trabajo técnico considerable, por lo que solo podía haber sido realizada por alguien especializado.

En el inventario oficial de la intervención, firmado por Guillermo Tasada en 1979, el observatorio «no existe». Sin embargo, es de público conocimiento que algunas partes fueron transferidas al Complejo Astronómico Municipal de Rosario (Planetario), aunque esos papeles no figuran en ningún lado. García señaló que los datos están en una nota editorial de 1982 publicada en La Capital, titulada «Otro atentado al patrimonio cultural», que informó que el telescopio «perteneció a la Biblioteca Vigil».

La crónica de 1982 relata que cuando personal del Observatorio Municipal y de la UNR fueron a desarmar el telescopio para limpiarlo, encontraron que la lente principal había sido reemplazada por un vidrio común pegado con cemento. Para disimular la diferencia de peso, le habían puesto arena adentro. También faltaban los oculares, las lentes del laboratorio fotográfico y una calculadora electrónica que la Vigil había comprado en Estados Unidos.

Desde mediados de 2024, la Vigil inició un proceso de recuperación del observatorio astronómico, impulsado por docentes, estudiantes de la UNR y el Instituto Politécnico. Hay conversaciones al respecto que ya llevan más de un año y medio, desde que se rehabilitó el observatorio. Gracias a esta causa penal en curso, la institución inició un pedido formal al Concejo Municipal para proceder al proceso de restitución del instrumental que se encuentra en el Planetario.

«Vamos a iniciar un camino de reparación respecto al robo perpetrado, a partir del saqueo y apropiación de bienes científicos, culturales y educativos desde la intervención de 1977», aseguraron desde la institución.

Carlos Silva, licenciado en Física, docente de la Facultad de Ingeniería (FCEIA) de la UNR y coordinador del Observatorio Vigil, explicó que el telescopio constaba de dos tubos, uno refractor y otro reflector, algo muy singular para la tecnología de aquella época. «Lo que ocurrió es que, aparentemente, desde la intervención robaron algunas partes, entre ellas el espejo principal del reflector. Después de esa etapa, no se sabe cómo ocurrió, pero trasladaron el tubo reflector y el filtro del Lyot (se utiliza para observar el sol), y se trasladó al Observatorio Municipal», precisó Silva.

Silva agregó que la misma montura se utilizó en el Planetario, ya que su creador, Victorio Capolongo, era asesor y profesor del Observatorio de la Vigil. «La Vigil compró en el 69 el único telescopio del país y Latinoamérica, y lo adquirió con el tubo adicional reflector. Por eso podemos garantizar que, efectivamente, el que está instalado en el Planetario es el que estaba en La Vigil», aseguró.

El telescopio Carl Zeiss, con reflector de 300 milímetros y distancia focal de 1760 milímetros, era una pieza de ingeniería alemana. Según Silva, la apropiación fue premeditada: «Se necesitan herramientas específicas, ya que los espejos y tubos son pesados. Los prismas son de 30 centímetros de diámetro y un tallado de forma parabólica. Fue un robo planificado, no puede haber sido de otra manera». También destacó que el filtro de Lyot, una pieza muy valiosa, era uno de los dos existentes en el país en ese momento.

Últimas Publicaciones