Una investigación revela que, al menos hasta el 6 de junio, 289 futbolistas de 40 selecciones participantes en el Mundial 2026 vestirán la camiseta de una nación distinta a su lugar de nacimiento.
El Mundial de fútbol Canadá, México y Estados Unidos 2026 tendrá, al menos hasta la presentación de listas oficiales a este 6 de junio, casi 300 jugadores que vestirán la camiseta de un país en el cual no nacieron.
Migraciones, padres deportistas, reinados e historias de conquistas son algunos de los motivos que engloban los cambios de representación. No se trata exclusivamente de nacionalizaciones, sino de procesos particulares que afectan a 40 de los 48 países participantes de la mayor cita deportiva.
Serán 289 los jugadores dentro de una lista que pasa por todos los continentes y niveles deportivos, incluyendo incluso a Argentina hacia dentro y fuera de sus fronteras.
Francia y una realidad opuesta al prejuicio
Didier Deschamps sólo tiene tres nacidos fuera de suelo galo. Michael Olise nació en Inglaterra con padre británico-nigeriano y madre franco-argelina. Marcus Thuram es hijo de Lilian, quien se encontraba jugando en Parma al momento de tenerlo. Brice Samba, arquero de 32 años que hizo toda su carrera en Francia, nació en Linzolo, República del Congo, y emigró de joven con su padre.
El proceso inverso se da 13 nacidos en Francia jugando con Argelia, 11 con la República Democrática del Congo, 10 con Senegal, 8 con Costa de Marfil, 7 con Túnez, 3 con Ghana, 3 con Cabo Verde y 1 con Egipto. A esto se suman 12 en Haití.
El fenómeno Curazao
Los curazoleños poseen un plantel con 25 nacidos en los Países Bajos y sólo Tahith Chong, delantero del Sheffield United F. C. de la EFL Championship de Inglaterra, de la isla caribeña. Como nación que sigue siendo constituyente del Reino de los Países Bajos, quienes nacieron en la isla o en Europa, pero con familiares de origen centroamericano, tienen derecho a ambas nacionalidades.
Argentina también tiene lo suyo
La lista de convocados de Lionel Scaloni contará con Nicolás Paz de Santa Cruz de Tenerife, España, y Giuliano Simeone de Roma, Italia. Nico es hijo de Pablo Ariel Paz, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y miembro del equipo en el Mundial de Francia 1998. Giuliano nació mientras el Cholo jugaba en la Lazio.
A la inversa, habrá nacidos en suelo argentino que defenderán colores de países latinoamericanos: los paraguayos Andrés Romero Gamarra, Andrés Cubas y Juan Cáceres, el ecuatoriano Hernán Galíndez, el mexicano Santiago Giménez y el uruguayo Fernando Muslera.
Qatar y una práctica repetida
El último anfitrión ha intentado llevar a cabo un proceso similar al que aplicó en el handball. En 2015, cuando albergaron el mundial de esta disciplina, conformaron un equipo con el 80% de jugadores nacionalizados. Algunos ejemplos son el brasileño Lucas Mendes, que juega desde 2014 en Qatar, el portugués de ascendencia caboverdiana Pedro Miguel, que juega desde 2011, o el belga Edmilson Junior, de ascendencia brasileña, que juega desde 2018.
La migración europea
Internamente, el viejo continente también tiene sus procesos migratorios marcados por las guerras y las cercanías de sus fronteras que afectan los estados de la ex Yugoslavia, Alemania en todas las direcciones y el nombrado Francia. Los Gastarbeiter del Wirtschaftswunder alemán entre los 50 y 60, donde tras firmar acuerdos con otros países, el que más inmigrantes aportó fue Turquía. Los turcos poseen nacidos fuera de su país, como Hakan Çalhanoğlu del Inter de Milán y Kenan Yıldız de la Juventus. Bosnia, el más dañado en los años 90, tiene en su lista a cuatro nacidos en Alemania, tres en Austria, tres en Suecia, dos en Serbia, uno en Croacia, uno en Dinamarca, uno en Suiza, uno en Eslovenia y uno en EE.UU.
