Mehdi Abdollahi, un camionero de la ciudad de Ilam, en Irán, dejó su trabajo para dedicarse a ser el doble del exfutbolista argentino Diego Maradona. Su parecido físico le abrió puertas en la televisión y en eventos, mientras mantiene su vínculo con el comercio.
La imagen de Diego Maradona recorrió el mundo. Miles de fanáticos lo idolatran y su recuerdo permanece después de su muerte, ocurrida en noviembre de 2020. En Irán, un hombre llamado Mehdi Abdollahi, conocido como el Maradona persa, dejó su trabajo de camionero para dedicarse a ser el doble del exfutbolista.
Abdollahi vive en la ciudad de Ilam, capital de la provincia del mismo nombre, ubicada en el oeste de Irán, cerca de la frontera con Irak. La ciudad tiene una población de 200 mil habitantes. Según declaró a Ovación, su parecido con Maradona comenzó a notarse cuando la gente le decía «Maradona» en cualquier lugar al que iba. «Mi amor por Diego empezó cuando en cualquier lugar al que iba no paraban de decirme “Maradona”. De esta forma esa pasión por él se hizo cada vez más grande. Le agradezco a Dios por haberme creado como el doble de Maradona», afirmó.
Abdollahi trabajó como camionero de acoplado durante casi 25 años. Luego pasó al trabajo independiente y ahora su vida gira en torno a ser hincha de Argentina. «Gracias a Dios se va saliendo adelante. Durante casi 25 años fui camionero de acoplado, después lo dejé y pasé al trabajo independiente. Ahora toda mi vida gira en torno a ser hincha de Argentina. Me encantaría, si se da la oportunidad algún día, ir a conocer ese país para aprovechar de la mejor manera este rostro que Dios me dio», declaró.
El doble del Diez participó en el programa «Gol ya pooch», de la plataforma Filimo, y recibió invitaciones para hacer películas y para viajar a Qatar, aunque no concretó esas oportunidades. «Actué en el programa “Gol ya pooch”, de la plataforma Filimo, e incluso me invitaron de dos o tres lugares para hacer películas, pero como tenía contrato firmado no pude ir. Incluso, me contactaron e invitaron a Qatar, pero justo vino la guerra y no pude ir», contó. También aclaró que «también me encanta Messi».
Abdollahi relató una anécdota ocurrida en Shiraz, en el mausoleo de Ciro el Grande: «Un día fui a Shiraz y al mausoleo de Ciro el Grande. Me estaba lavando las manos en el baño cuando un tipo al verme me dijo: “¡Que Dios te maldiga!”. Por un momento pensé que el espíritu de Maradona estaba dentro del lugar, ja», expresó. Su familia está integrada por su esposa y dos hijas: «Una de ellas es estudiante universitaria y la segunda está en sexto grado».
La relación de Maradona con Irán incluyó gestos públicos. En diciembre de 2007, tras un encuentro de showbol en el Luna Park, Maradona recibió al entonces embajador de Irán en Argentina, Mohsen Baharvand. En esa oportunidad, firmó una camiseta de la selección argentina con la dedicatoria «Al pueblo iraní, con todo mi cariño» y envió otra camiseta número 10 como regalo para el entonces presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, a quien calificó como un líder «valiente». Durante ese encuentro, Maradona declaró: «Estoy con los iraníes de todo corazón. De verdad lo digo, lo digo porque lo siento: estoy con el pueblo de Irán». Tras su muerte, miles de fanáticos en Teherán le rindieron homenajes.
