La compañía estadounidense Whirlpool puso en venta su complejo industrial de 30.453 metros cuadrados cubiertos en el Polo Pilar, tras el cierre de la fábrica de lavarropas en noviembre de 2025. La empresa mantiene su presencia comercial en el país con un esquema 100% importador.
Whirlpool puso en venta su complejo industrial de 30.453 metros cuadrados cubiertos, ubicado en el Polo Pilar, sobre la Ruta Nacional 8. La operación se produce después del cierre de la fábrica de lavarropas que la compañía había inaugurado en 2022 en la localidad de Fátima, partido de Pilar.
La puesta en venta del inmueble fue confirmada por la compañía como un paso administrativo derivado de la decisión de cerrar previamente la actividad industrial. Whirlpool no comunicó públicamente el precio pretendido por el predio. La comercialización quedó a cargo de JLL (Jones Lang LaSalle). Según estimaciones realizadas a partir de valores de propiedades industriales comparables en la zona, el complejo podría ubicarse en un rango de entre u$s17 millones y u$s21 millones.
El predio tiene una superficie de terreno de aproximadamente 120.693 metros cuadrados, con posibilidades de incorporar hasta otros 50.000 metros cuadrados de construcciones, lo que lo convierte en un activo de dimensiones relevantes para nuevos proyectos industriales, logísticos o productivos.
La decisión contrasta con el proyecto que Whirlpool había presentado en 2022, cuando inauguró la planta de Fátima después de invertir u$s52 millones. La instalación había sido concebida como una de las fábricas más modernas de la compañía a nivel mundial y como una plataforma regional para la producción de lavarropas. El proyecto contemplaba una capacidad de hasta 300.000 unidades anuales, con alrededor del 70% de la producción destinada a la exportación, principalmente hacia Brasil. La línea estaba diseñada para fabricar aproximadamente un lavarropas cada 40 segundos. En 2023, primer año completo de funcionamiento, la compañía había sumado un segundo turno y retomado las exportaciones de lavarropas hacia Brasil después de más de dos décadas.
Durante 2024, Whirlpool comenzó a reducir turnos y personal como consecuencia de un contexto que combinó una caída del consumo interno, mayores dificultades para competir con productos importados y la necesidad de revisar la estructura regional de producción. Finalmente, en noviembre de 2025, la empresa comunicó el cierre definitivo de la planta y la interrupción de la fabricación de lavarropas en la Argentina. La medida alcanzó a unos 220 trabajadores, según la comunicación de la compañía difundida en ese momento.
“La continuidad en la Argentina no está en revisión”, señaló la compañía al comunicar el cierre, al mismo tiempo que aclaró que mantendría disponible su portafolio de productos y su presencia comercial y de servicio técnico en el país. La diferencia fundamental era que esos productos ya no serían fabricados localmente.
La compañía mantiene su sociedad local, Whirlpool Argentina S.R.L., su operación comercial, su tienda oficial y la red de atención y servicio técnico. Su página oficial continúa ofreciendo actualmente lavarropas, heladeras, cocinas, hornos, lavavajillas, microondas y anafes, entre otras categorías. Whirlpool mantiene la venta directa a consumidores, la distribución, las acciones promocionales, el financiamiento y las garantías, pero sin una fábrica propia en el territorio argentino. La compañía también conserva un canal de venta mayorista para abastecer a empresas y distribuidores.
