Genesis, Paul Simon, Peter Gabriel, Beastie Boys, Talk Talk y The Smiths publicaron en 1986 álbumes que redefinieron las reglas del pop y el rock, y que cuatro décadas después siguen siendo referencia.
En 1986, el mundo de la música internacional vio la publicación de seis discos que marcaron un punto de inflexión en el pop y el rock. Estos álbumes, editados por artistas consagrados y emergentes, establecieron nuevas direcciones sonoras y comerciales que aún hoy se estudian y escuchan.
So, de Peter Gabriel
El quinto álbum solista de Peter Gabriel, titulado So, fue coproducido por Daniel Lanois y marcó el ingreso del músico a la corriente principal del pop. El disco incluyó el éxito internacional “Sledgehammer” y la balada “In Your Eyes”, con la colaboración del cantante senegalés Youssou N’Dour. La propuesta combinó ritmos africanos con sintetizadores y bajos prominentes, y consolidó la etiqueta de “música del mundo” en el mercado anglosajón.
The Colour of Spring, de Talk Talk
La banda británica Talk Talk publicó The Colour of Spring en 1986, un álbum que representó un giro radical respecto a su trabajo anterior. El grupo abandonó el uso prominente de sintetizadores y baterías electrónicas para explorar arreglos acústicos y una producción más orgánica. El resultado fue un sonido más sobrio y atmosférico, que alejó a la banda del sonido dominante de la década y la posicionó como precursora de tendencias posteriores.
Invisible Touch, de Genesis
El álbum Invisible Touch de Genesis se convirtió en el más exitoso de la banda en términos comerciales. El disco, grabado con Phil Collins como vocalista, Mike Rutherford en bajo y Tony Banks en teclados, incluyó varios sencillos que alcanzaron altas posiciones en las listas de popularidad. Aunque algunos críticos señalaron similitudes con el trabajo solista de Collins, el álbum mantuvo elementos del sonido progresivo que caracterizó a la banda en sus inicios.
Licensed to Ill, de Beastie Boys
El trío neoyorquino Beastie Boys lanzó Licensed to Ill en 1986, un disco que combinó rap con guitarras distorsionadas y samples de rock. Producido por Rick Rubin, el álbum fue el primero de este género en alcanzar el primer puesto en la lista Billboard 200. Las letras, que ironizaban sobre la vida universitaria y el consumo juvenil, fueron interpretadas de manera literal por gran parte del público, lo que no impidió su éxito masivo.
Graceland, de Paul Simon
El álbum Graceland de Paul Simon surgió a partir de un casete con música sudafricana que el artista recibió de la cantante noruega Heidi Berg. Simon viajó a Johannesburgo y grabó con músicos locales del género mbaqanga, en plena era del apartheid. El disco combinó ritmos africanos con pop y rock, e incluyó el éxito “You Can Call Me Al”. La publicación del álbum generó debate por las condiciones políticas de Sudáfrica en ese momento, pero también impulsó la difusión de la música africana en el mundo.
The Queen Is Dead, de The Smiths
La banda británica The Smiths publicó The Queen Is Dead en 1986, un álbum que combinó guitarras melódicas con letras de tono literario y crítico. El disco fue grabado en sesiones en Londres, donde el guitarrista Johnny Marr y el vocalista Morrissey compusieron la mayoría de los temas. La obra es considerada una de las más influyentes del rock independiente y sentó bases para el desarrollo del género en las décadas siguientes.
Estos seis álbumes, editados en un mismo año, evidencian una diversidad de propuestas que redefinieron el panorama musical de la época y cuyo legado persiste en la actualidad.
