OpenAI, Antrophic, Microsoft, Google y otras firmas publicaron una carta abierta solicitando una acción coordinada con los gobiernos para fortalecer la seguridad cibernética ante el aumento de ataques impulsados por IA.
Un grupo de empresas tecnológicas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial, entre las que se incluyen OpenAI, Antrophic, Microsoft y Google, publicó una carta abierta titulada «A call for collective action on cyber defense» en la que solicitan una mayor participación gubernamental en materia de ciberseguridad.
El documento, difundido el [fecha de publicación], plantea la necesidad de actuar de forma inmediata para fortalecer las defensas cibernéticas. Según los firmantes, los avances en IA podrían ser utilizados para realizar ciberataques más masivos, rápidos y sofisticados en los próximos meses.
La carta incluye varios ejes de acción. Entre ellos, priorizar la ciberdefensa y corregir vulnerabilidades históricas en infraestructura crítica como redes eléctricas, hospitales y sistemas de agua. También propone poner capacidades de IA defensiva a disposición de quienes protegen dicha infraestructura y establecer mecanismos de trazabilidad y responsabilidad para el uso de agentes autónomos de IA.
OpenAI, una de las principales impulsoras del mensaje, publicó en sus canales oficiales: «Tenemos una ventana limitada para fortalecer las defensas cibernéticas». Además, el comunicado conjunto sostiene: «Estamos llamando a un esfuerzo global para proporcionar a los defensores las herramientas, recursos y apoyo necesarios para proteger la infraestructura de la que todos dependemos».
Este posicionamiento público se da en un contexto de relación estratégica entre las grandes tecnológicas y el gobierno de Estados Unidos. Por un lado, las empresas dependen del Estado para obtener soporte en infraestructura y datos; por otro, el gobierno estadounidense utiliza la tecnología de estas firmas para modernizar su propia seguridad cibernética, a través de agencias como CISA y el Departamento de Defensa.
La carta abierta también puede interpretarse como un intento de mostrar que la industria es capaz de autorregularse y establecer estándares de seguridad proactivos, lo que podría reducir la presión para que los legisladores impongan regulaciones más estrictas. En ese sentido, la Orden Ejecutiva sobre IA y Seguridad de EE. UU. ya prioriza esquemas voluntarios de cooperación en lugar de regulaciones punitivas.
Desde la perspectiva de seguridad nacional, la superioridad en IA es considerada por el gobierno estadounidense como un activo estratégico. Las empresas, por su parte, necesitan del apoyo estatal para su desarrollo, mientras que el Estado busca que estas firmas actúen como un «escudo defensivo» frente a amenazas extranjeras.
