La Municipalidad de Santa Fe continúa con el montaje del Centro de Asistencia Integral en el acceso a Alto Verde, con capacidad para 78 módulos prefabricados destinados a familias que eventualmente deban ser evacuadas por una crecida del río Paraná.
La Municipalidad de Santa Fe continúa con el montaje del Centro de Asistencia Integral en el acceso a Alto Verde, en el marco de las medidas preventivas ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño. El predio, ubicado a unos 300 metros del puente Héroes de Malvinas, tendrá capacidad para instalar 78 módulos habitacionales destinados a alojar a familias que eventualmente deban abandonar sus hogares por una emergencia hídrica. La prioridad son los vecinos de la Vuelta del Paraguayo, un sector que no cuenta con protección del sistema de defensas frente a las crecidas del Paraná.
Con una cuadrilla de seis operarios, cada módulo puede quedar listo para ser ocupado en 48 horas. «Con seis operarios, cada módulo está listo para ser ocupado en tan sólo 48 horas. La velocidad de armado depende de la cantidad de operarios con la que se cuente», explicó Eduardo Rudi, secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica del municipio. En el inicio de las obras, trabajan 30 operarios municipales en el lugar.
El montaje comenzó con la preparación del terreno y el arribo de las primeras unidades. La planificación contempla avanzar durante esta semana y la próxima, de acuerdo con la demanda y las decisiones que se adopten ante una eventual necesidad de traslado de familias.
Cómo son los módulos y qué espacios tendrá cada familia
Las unidades son prefabricadas, están construidas con paneles de madera y tienen seis metros de largo por tres de ancho. Cada una se monta sobre 15 pilotes, una estructura que permite elevarla del suelo para reducir el contacto con la humedad y adaptarla a terrenos que no están completamente nivelados.
El diseño contempla dos sectores de iguales dimensiones: uno cubierto, destinado al descanso y al mobiliario, y otro al aire libre, para sentarse, comer y compartir actividades cuando las condiciones climáticas lo permitan. «Cada familia va a contar con un espacio cubierto de seis por tres metros, donde estarán las camas y el mobiliario, y otro espacio de las mismas dimensiones al aire libre para poder sentarse, comer y compartir cuando las condiciones climáticas lo permitan», detalló el intendente Juan Pablo Poletti durante una recorrida por el lugar.
Además de las unidades habitacionales, el centro contará con sanitarios y sectores destinados a la alimentación, la recreación, los talleres culturales, la gestión de residuos y la logística. Para organizar parte de estas funciones también se instalaron dos módulos plegables. La intención es que el espacio no se limite a resolver la necesidad inmediata de alojamiento, sino que permita sostener las actividades cotidianas de las familias mientras dure una eventual evacuación.
Un armado anticipado ante una posible crecida
Para concretar el proyecto, la Municipalidad firmó convenios con la organización TECHO por un total de 120 módulos habitacionales. El acuerdo apunta a sumar soluciones de rápida instalación para responder ante una emergencia, mientras el municipio prepara el predio y organiza los recursos necesarios. «Nos parece fundamental la articulación entre el Municipio y la sociedad civil para dar respuesta ante las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño. Firmamos un convenio para aportar una solución habitacional rápida y de emergencia al trabajo preventivo que viene realizando el gobierno local, para llevar seguridad y respuesta a la comunidad», sostuvo Juan Maquieyra, director ejecutivo de TECHO-Argentina.
El intendente explicó que el terreno es privado y que su utilización fue acordada sin costo. Antes de iniciar el montaje, fue necesario ampliar el ingreso para facilitar el traslado de materiales y la instalación de las unidades. «Sabemos lo difícil que es trasladar a las personas lejos de su lugar, por eso buscamos estar cerca de su comunidad», señaló Poletti, en referencia a la ubicación elegida para recibir principalmente a los vecinos de la Vuelta del Paraguayo.
Los módulos viejos, también
Actualmente, no hay familias que deban ser evacuadas y el nivel del Paraná se encuentra por debajo de la marca de alerta. La preparación del centro busca anticiparse a un eventual cambio de escenario y reducir los tiempos de respuesta si fuera necesario trasladar a la población. En paralelo, los equipos municipales trabajan en la incorporación de nuevas unidades y en la recuperación de módulos adquiridos anteriormente, con el objetivo de ampliar los recursos disponibles.
El seguimiento de la situación hídrica se realiza junto con el área municipal de Gestión de Riesgos, el Gobierno provincial y organismos técnicos oficiales, entre ellos el Instituto Nacional del Agua (INA). La evolución del río y los escenarios previstos serán determinantes para definir si corresponde activar el dispositivo de asistencia.
