La clásica ópera de Gioachino Rossini se presenta en Rosario con dirección musical de Lucía Zicos y dirección escénica de Sebastián Núñez. Más de cien artistas en escena, entre solistas, coro y orquesta, darán vida a esta obra en tres funciones durante abril.
El Teatro El Círculo sigue apostando a la producción local de ópera y pone en escena «El barbero de Sevilla», una de las obras más populares de Gioachino Rossini. Con arias memorables, música cautivadora y una combinación de humor y romance, la puesta podrá verse este domingo 26 de abril, a las 19, el martes 28 (función de abono) y el jueves 30 de abril, ambos días a las 20.
La historia sigue las peripecias de una pareja de enamorados integrada por el conde de Almaviva y la joven Rosina. Bartolo, tutor de la muchacha, también la pretende pese a la diferencia de edad. Para evitar a Bartolo, la pareja se vale de la ayuda del barbero Fígaro, quien mediante enredos lo engaña y consigue unir en matrimonio a los enamorados.
La producción reúne a más de cien artistas en escena: diez solistas —dos provenientes del Teatro Colón—, el Coro de la Ópera de Rosario y la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, en una propuesta fuertemente local. El elenco está integrado por el barítono Cristian Maldonado, en el rol de Fígaro; el tenor Carlos Ullán, como el conde de Almaviva; la soprano Patricia Villanova, como Rosina; el barítono Ismael Barrile, en el rol de Don Bartolo; el bajo Roman Coccalotto, como Don Basilio, junto a la soprano Nadia de Luca y el barítono Alfonso Giancola. Completa el conjunto el Coro de la Ópera de Rosario, dirigido por Horacio Castillo.
Con dirección escénica de Sebastián Núñez, al frente de la dirección musical de la Orquesta Sinfónica Provincial está Lucía Zicos, una referente del género con una extensa trayectoria en el país y en el exterior. Doctorada en Música por la Universidad Católica Argentina, dirigió títulos como «La Bohème», «Tosca», «Rigoletto» y «Sansón y Dalila», y se presentó en escenarios internacionales como la Ópera de Sofía y distintos festivales europeos. “Tenía muchas ganas de hacer ópera en Rosario, porque es un lugar donde se trabaja de forma descentralizada de Buenos Aires y con una temporada muy importante”, contó la directora en diálogo con La Capital. Zicos también estuvo a cargo de la dirección musical del disco «Ausencias», ganador del Latin Grammy 2014, y de «Mágica y Misteriosa», premiado como Mejor Álbum de Música Clásica en los Latin Grammy 2018. “Es un teatro de una estructura muy grande, con salas, con elencos, con las funciones que tiene el teatro típico italiano de ópera”, agregó sobre El Círculo.
Si bien «El barbero de Sevilla» es una de las óperas más difundidas del repertorio, su vigencia no se explica únicamente por su música, sino también por su capacidad de conectar con el público desde lo cotidiano. “Lo que tiene esta ópera, por un lado, es que la música nos suena de propaganda, de películas, de momentos muy cliché como la cabatina de Fígaro”, explicó Lucía Zicos. “Resulta muy familiar. Son situaciones muy mundanas, cosas que le podrían pasar a uno: alguien que no se quiere casar con uno, se enamora de otro, se confunde, piensa que el otro está enganchado con otra. Los hechos son muy humanos, y eso hace que el público empatice rápidamente con el argumento”.
En ese sentido, la directora detalló que la ópera se desarrolla en un tono cómico propio de la llamada “ópera bufa”, caracterizada por el uso del recitativo seco. “Eso permite que haya mucha más acción que cuando cantan con la orquesta”, explicó. “Ahí se pueden dar un montón de situaciones muy disparatadas y muy cómicas, que van contando la historia en tiempo real y rápido. Eso es lo que engancha a la gente”.
Uno de los puntos centrales de esta puesta es su carácter local, tanto en lo escénico como en lo musical. La producción reúne artistas y equipos de la ciudad, desde el elenco hasta los aspectos técnicos: el diseño de vestuario está a cargo de Ramiro Sorrequieta y la realización escenográfica de Walter Gonsolin. “La escenografía y el vestuario son de producción local, y eso es muy importante porque no se está tercerizando. Tiene un valor no solo laboral, sino también artístico”, destacó la directora.
