domingo, abril 26, 2026

Joven de San Jerónimo Norte crea un juego de cartas para fomentar el diálogo en las aulas santafesinas

Noticias Relacionadas

Jimena Zurschmitten, de 17 años, diseñó Sempiterno, un juego de 60 cartas con preguntas disparadoras para que docentes y alumnos aborden problemáticas como la salud mental, la grupalidad y el uso de la inteligencia artificial en el ámbito escolar.

Cuando en una clase le pidieron a Jimena que hiciera un ensayo sobre un tema que la interpelara, miró a su alrededor y entendió que ir a la escuela todos los días es el paisaje que más la interroga. Decidió abordar el sistema educativo, pero descubrió que todo el material disponible estaba escrito por adultos, así que buscó dar su propia visión sobre lo que significa para un adolescente “estar en el colegio”. Su opinión llegó al director, luego a una plenaria y hasta se replicó en otras aulas donde Jimena habló de evaluaciones, de notas, de la experiencia de los estudiantes, de las inseguridades, los miedos y el futuro.

Recibió la devolución de otros docentes y notó que también necesitaban expresarse. Sintió que había conversaciones pendientes en el aula que generaban un ambiente de disconformidad: los directivos estaban cansados, los profesores frustrados y los chicos desmotivados. Pensó cómo cambiar esa situación y encontró una forma lúdica de fomentar el diálogo en el aula. Así surgió Sempiterno, un juego de 60 cartas con preguntas disparadoras para que docentes y alumnos hablen sobre las problemáticas más frecuentes que viven en el aula.

“Son preguntas que me hubiese gustado que me hicieran como estudiante. Si bien se basan en mi experiencia, me esforcé en la objetividad para que sea un juego en base a los problemas que veo desde mis pares. Toca cuestiones vinculadas a la grupalidad, la experiencia educativa, el contexto social en el curso, el uso de inteligencia artificial. También incluye consignas para, por ejemplo, elegir a alguien del curso y decirle algo positivo, ya que no solemos tener excusas para valorar a los demás. Lo importante es que la pregunta llegue a los oídos correctos y que nadie sea forzado a responder”, señaló Jimena Zurschmitten, sobre la propuesta que se vende por Instagram y que ya llegó a diferentes escuelas de la provincia. La proyección es llevarlo a la mayor cantidad de lugares posibles o articular con instituciones públicas o privadas para facilitar la distribución.

Jimena tiene 17 años y es de San Jerónimo Norte. A los 11 años, en plena pandemia, escribió Evaluna, una novela infantil que cuenta con dos tomos y es usada en colegios como material didáctico. Además, integra el Consejo Consultivo Adolescente para ReConectate, una plataforma para el cuidado de niñas, niños y adolescentes en entornos virtuales.

La adolescente destacó que una de las problemáticas más frecuentes que aparecieron mientras sus compañeros respondían las preguntas del juego era la relación entre el aprendizaje y la salud mental. “Quien no está bien mentalmente no puede rendir académicamente. No puede aprobar una prueba aunque sepa. Estamos muy mecanizados para recibir preguntas con una respuesta predeterminada de los docentes, por ejemplo: «dos más dos: cuatro». Y de repente te preguntan «¿cómo estás?» y nos trabamos. El juego propone ejercitar eso. Es parte de la gimnasia de hablar honestamente y practicar las comprensiones profundas, y no sólo las del contenido académico”, señaló.

Para ella, luego de cada ronda de juego, el aula se vuelve más comprensiva y colaborativa con los docentes, a quienes también busca interpelar. “Plantea humanizar a los docentes. A veces nos quejamos de que somos mecanizados como un número, pero nosotros también muchas veces devolvemos esa industrialización hacia los docentes y los convertimos en transmisores de conocimiento. Acá tienen su lugar para contar cómo fue para ellos estudiar, cuáles fueron sus frustraciones y sus problemas”, agregó.

Este año Jimena fue invitada a integrar el Consejo Consultivo Adolescente para ReConectate, una plataforma que reúne información, recursos y orientaciones para comprender y abordar los desafíos que niñas, niños y adolescentes enfrentan en los entornos en línea. “Crearon esta plataforma increíble para ayudar a los adultos que quieren ayudarnos como ciudadanos digitales en las redes. Validamos los contenidos y sugerimos modificaciones para que sean cercanos y que la información realmente sirva desde el lado de los adolescentes. En la plataforma está todo lo que necesitan los adultos para entendernos, porque ellos también tienen mucha presión sobre cómo ayudarnos y cómo evitar que salgamos lastimados de un dispositivo. Y parte de dejarse ayudar es escucharnos”, contó Jimena sobre la iniciativa que fue presentada por la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, la Defensoría del Pueblo y la Fundación Red por la Infancia.

Para la adolescente, la desconexión que experimentaba en el aula se replicaba en el entorno virtual, al que calificó como “un mundo completamente aislado de los padres”, aunque confesó: “los jóvenes también nos perdemos”. “El diseño de las redes sociales está armado para el olvido. Scrolleamos, miramos reels, TikToks, mandamos mensajes para combatir ese tiempo muerto pero después no podemos recordar qué hicimos. No elegimos lo que vemos y de repente estamos llenos de información, pero no estamos siendo conscientes de ella”, reflexionó.

Últimas Publicaciones