jueves, mayo 14, 2026

Hantavirus vs. Covid-19: diferencias clave que explican por qué no son comparables

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Tras la aparición de varios casos en cruceros, el hantavirus volvió a generar alerta. Especialistas aclaran que, si bien ambos virus pueden afectar los pulmones, sus formas de transmisión, contagio y mortalidad son muy distintas.

Cuando surge una enfermedad infecciosa con potencial respiratorio, las alarmas se encienden casi de inmediato debido a que recuerdan lo ocurrido con el coronavirus. Es por eso que el hantavirus está en el centro de la escena tras producirse varios casos en viajeros de cruceros.

Según los especialistas, es difícil predecir el número total de casos con el que puede saldarse el actual brote de hantavirus, pero señalan que no puede compararse con el Covid-19. Ambos virus pueden provocar cuadros graves y comprometer los pulmones, pero existen diferencias desde la forma en que se transmiten hasta sus niveles de contagio y mortalidad.

En un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el principio de precaución se impuso y, siguiendo el criterio del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), todos los pasajeros del barco donde se encontraban las personas afectadas se consideran contactos de alto riesgo, por lo que debieron someterse al aislamiento y monitorización de sus síntomas.

Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó una cuarentena de 42 días a todas las personas expuestas al virus, un periodo de incubación mayor que el del SARS-CoV-2. No hay evidencia científica de que haya cambiado la forma de transmisión del virus Andes (ANDV), la cepa que está en el origen del brote, pero sí parece claro que se trata de un escenario inédito. Los autores de un artículo publicado el 9 de mayo en International Journal of Infectious Diseases señalaron que «el brote del MV Hondius pone de manifiesto las deficiencias en la preparación marítima ante las zoonosis».

En cuanto a los virus, el Covid-19 es causado por el SARS-CoV-2, un coronavirus con alta capacidad de transmisión entre personas que puede propagarse fácilmente por el aire, especialmente en espacios cerrados y con alta concentración de personas. El hantavirus, en cambio, pertenece a una familia viral completamente distinta, está asociado principalmente a roedores infectados y las personas suelen contagiarse al inhalar partículas provenientes de orina, saliva o excremento de ratones y ratas portadores del virus.

Esta es una de las diferencias más importantes: el hantavirus no se transmite fácilmente entre humanos. Las autoridades sanitarias internacionales sostienen que solo una variante específica, el virus Andes detectado en Sudamérica, mostró una transmisión limitada entre personas y generalmente bajo contacto estrecho y prolongado. Por eso, especialistas y organismos como los CDC insisten en que el hantavirus no representa, al menos por ahora, un escenario comparable al vivido durante la pandemia de coronavirus.

Cómo es la evolución del virus ANDV

El primer aislamiento de ANDV en humanos en América fue en un niño asintomático de 10 años que posteriormente murió debido al síndrome cardiopulmonar por hantavirus, según un estudio publicado en 2002 en Emerging Infectious Diseases. En el período de 2018 a 2019, se documentó un brote significativo en la provincia argentina de Chubut que culminó con 34 infecciones confirmadas y 11 muertes, según publicó en 2020 en The New England Journal of Medicine.

Este brote se atribuyó a la introducción de una sola especie de roedor, con evidencia genómica y epidemiológica que indica transmisión de persona a persona. Además, tres individuos que exhibieron altos niveles de eliminación viral fueron considerados como «super contagiadores», ya que jugaron un papel crucial en la propagación del brote. Con el Covid también se dieron este tipo de eventos.

Según Fernando Esperón, profesor titular de Veterinaria y experto en Salud Global de la Universidad Europea, en el actual brote el virus Andes «se está comportando» como esperaban. «Ha salido una primera actualización de la secuenciación del virus completo y es una secuencia casi idéntica a la del Andes original, que no ha mutado casi nada. Se saben muchas cosas sobre los hantavirus gracias a los numerosos estudios que se han realizado en fauna silvestre», explicó.

«Para empezar, están presentes en distintas especies de roedores, con una particularidad: cada una de las variantes de hantavirus tiende a ser específica de cada especie de roedor», dijo, mientras que indicó que la transmisión a humanos se produce generalmente «por la inhalación de partículas de polvo -o aerosoles- de roedores infectados contaminadas con heces, orina o sangre».

También expresó: «Estos virus suelen ser bastante endémicos en las poblaciones de roedores y pocas veces saltan al ser humano». En relación con un posible potencial pandémico de los hantavirus y, en concreto, de la variante Andes, el experto expuso los motivos por los que, hoy por hoy, estos patógenos no suponen una amenaza global.

Además, dijo que los hantavirus, al estar más «en equilibrio con su hospedador», no necesitan replicarse tanto y, en consecuencia, no se producen tantas mutaciones. Como cada especie de ratón suele hospedar una sola variante de hantavirus, es altamente improbable que, por ejemplo, el hantavirus Puumala y el hantavirus Andes se recombinen, ya que el ratón colilargo solo es reservorio natural de la variante Andes.

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