La cartera laboral envió 800 notificaciones de revisión a empresas y sindicatos tras el fin de la ultraactividad, que mantenía vigentes los pactos de forma automática.
El fin de la ultraactividad, el principio jurídico que mantenía la vigencia de pactos de forma automática si no se firmaba uno nuevo, fue clave para que la cartera laboral envíe tanto a empresas como sindicatos 800 notificaciones de revisión. En el oficialismo no quieren hablar de plazos. Pero claro está hay celeridad para adecuar los convenios al nuevo marco legal y promover una actualización de las relaciones laborales en distintas actividades económicas.
La primera tanda de entendimientos bajo la lupa oficial abarca a los sectores más estratégicos de la economía y, fundamentalmente, a los sindicatos con mayor peso específico y capacidad de movilización del país. Entre los convenios colectivos de trabajo que deberán renegociarse figuran, por ejemplo: Aceiteros, Aeronáuticos privados, Alimentación, Automotriz Talleres, Bancarios, Calzado, Camioneros, Carga y Descarga, Carne roja, Ceramistas, Cines multipantalla, Comercio, Concesionarios, Concesionarios Motovehículos, Construcción, Empleados de farmacia, Energía eléctrica, Entidades deportivas y civiles, Estaciones de servicio, Ferroviarios, Futbolistas Agremiados, Gastronómicos, Lechera, Maestranza, Marina Mercante, Marítimos, Mineros, Neumáticos, Panaderos, Papeleros, Parque de Diversiones, Pasteleros, Perfumistas, Pesca, Petroleros, Pilotos, Pintura, Plásticos, Portuarios, Prensa, Propaganda médica, Químicos, Recibidores de granos, Refractarios, Rurales, Salineros, Sanidad, Seguridad privada, Textiles, Transporte automotor de pasajeros, TV abierta y TV por cable.
En los pasillos de la CGT el diagnóstico es unánime: consideran que esta renegociación masiva y forzada funciona como una «pantalla» para avanzar en una flexibilización de hecho, recortando conquistas históricas ligadas a las jornadas de trabajo, los sistemas de categorías y las condiciones operativas de cada sector. Pero hay sindicatos que forman parte de la central obrera que se desmarcan. Es el caso del gremio de Carlos Acuña, Estaciones de Servicio (SOESGyPE) que este martes anunció que acepta la rediscusión que plantea el área que lidera Julio Cordero. Con un detalle: “con posición definida y agenda propia”. Esto significa que pretenden discutir con argumentos propios ante las características particulares del sector que lideran. «Hace mucho que venimos planteando que hay que actualizar convenios y la respuesta empresarial fue sostener los vigentes. Ojalá que en esta instancia podamos discutir cuestiones que quedaron pendientes», declaró el dirigente sindical que oficia de mano derecha de Luis Barrionuevo, histórico líder de Gastronómicos.
