La Municipalidad de Santa Fe reportó 198 vehículos en estado de abandono en la vía pública, cuyos propietarios fueron intimados. Además, se registraron nuevos casos en distintos puntos de la ciudad y dos proyectos en el Concejo para su remoción.
La problemática de los autos abandonados en la ciudad de Santa Fe tiene un segundo capítulo. Según datos oficiales de la Municipalidad, actualmente hay 198 vehículos en las calles de la capital, cuyos dueños ya fueron notificados e intimados para que los retiren, pero aún no lo hicieron.
El área de Tránsito municipal realizó controles e intimaciones a propietarios de vehículos abandonados en la vía pública. Como resultado de estas acciones, 331 propietarios retiraron sus vehículos y ya no se encuentran en el lugar, se había informado días atrás.
Hay un plazo perentorio de seis meses desde la intimación a los dueños para que estos retiren sus vehículos de la vía pública. De no hacerlo, los vehículos quedan sujetos al proceso de compactación -en los casos en que corresponda realizarlo-, de acuerdo a la normativa vigente. Los controles municipales continúan.
Impacto medioambiental
La presencia de autos abandonados en la vía pública genera un impacto medioambiental negativo: esos vehículos pierden aceite de motor, líquido de frenos, combustibles, ácidos de baterías, que van al agua, al aire y al suelo. Además, liberan plomo y ácidos corrosivos que se derraman de forma directa sobre el pavimento.
Un auto queda abandonado en una calle por razones diversas: por alguna disposición judicial que afecta a su propietario; porque un titular dominial no puede pagar los impuestos ni roturas mecánicas muy onerosas; por trámites de herencia que nunca avanzaron, o por colisiones que no tienen cobertura de seguros, entre muchas otras.
En el Concejo
Desde el Legislativo local, se ingresaron dos proyectos solicitando al municipio que realice estudios de factibilidad para determinar la remoción de los vehículos en estado de abandono ubicados sobre calle 12 de Infantería, entre Rivadavia y República de Siria de Santa Fe capital. El Litoral constató que allí hay seis “chatarras viales” en la vía pública.
También se detectaron -en la plaza del monoblock de Las Flores, en Regimiento 12 de Infantería y Estrada-, otros tres autos abandonados. “La remoción de estos coches se solicitó por el sistema de reclamos de Respuesta Rápidas”, dijeron a El Litoral fuentes de prensa cercanas a la edila.
La permanencia en la vía pública de estos vehículos en estado de abandono “afecta la seguridad, la salubridad, la circulación y el normal uso del espacio público por parte de los vecinos y vecinas del sector”, dice la resolución en ciernes, cuya autora es la concejala Violeta Quiroz (Mesas de Trabajo – FR).
“Resulta necesario que el municipio evalúe la factibilidad de adoptar las medidas correspondientes para ordenar el espacio público afectado, preservar adecuadas condiciones de convivencia urbana y brindar una respuesta concreta a la situación planteada por los habitantes de la zona”, aduce luego.
La “chata” llena de bolsas
Otra resolución presentada por la legisladora local incluye una foto en los anexos que muestra una camioneta antigua literalmente tapada por una montaña de bolsas de basura. La basura se encuentra en el costado, como empujando el vehículo, y hay bolsas sobre el capó. Según la resolución -también de Quiroz-, el vehículo se encuentra en Gob. Vera 4270. Además del retiro del vehículo, se solicita “la recolección y adecuada disposición de la basura acumulada sobre y alrededor de éste”.
La camioneta abandonada, como se dijo, ha acumulado una considerable cantidad de basura. Tal situación “creó un ambiente propicio para la proliferación de ratas y otras plagas, algo que no sólo afecta la estética urbana del lugar, sino que representa principalmente un serio problema de salud pública para los vecinos de la zona”, sostiene la edila.
El retiro de la camioneta y la limpieza del área son necesarias para eliminar el foco de contaminación y mejorar las condiciones de salubridad de quienes viven en las inmediaciones. “Así se contribuirá a la seguridad y el bienestar social, al eliminar un posible refugio para plagas y evitar la acumulación de más residuos en el futuro”, cierra Quiroz.
