María José Chena afirmó que el cambio de fiscales generó expectativa, pero la investigación no avanzó sobre las autoridades del club. Sostuvo que existían evidencias para imputar a Charles Roberts y Jorge Sánchez Almeyra.
María José Chena, madre de Facundo Gorga, se refirió al estado de la investigación por la muerte de su hijo ocurrida en la pileta del Jockey Club de Rosario. En declaraciones al programa Una Tarde Más de La Capital+, afirmó: “Cuando cambian a las fiscales, cuando las autoridades del Ministerio Público de la Acusación cambian a la fiscal interviniente, a nosotros se nos generó una expectativa de que iba a cambiar el rumbo de la investigación. Pero bueno, no fue así. O sea, que fue una decepción más”.
Chena cuestionó que la investigación no haya avanzado sobre las máximas autoridades del club. Según sostuvo, la familia considera que existían elementos para investigar al presidente del Jockey Club de Rosario, Charles Roberts, y al presidente de la Comisión del Country, Jorge Sánchez Almeyra. “Las evidencias que había para imputar sobre todo a Charles Roberts, presidente del Jockey Club de Rosario, y Jorge Sánchez Almeyra, presidente de la Comisión del Country, eran contundentes”, afirmó. Para Chena, la investigación terminó “cortando el hilo por lo más delgado”.
La mujer también explicó que involucrarse en el proceso judicial tuvo un costo emocional importante para la familia. “Uno piensa que con todas esas evidencias es imposible que no sean imputados. Y bueno, decidimos involucrarnos igual, aunque el camino es doloroso, es arduo, no se puede hacer un duelo en paz porque tenés que estar escuchando una y otra vez lo que dicen los testigos, lo que dicen las fiscales”, relató.
Los antecedentes que eran conocidos
Uno de los principales cuestionamientos de la familia de Facundo apunta a que, antes de la tragedia, ya se habían producido otros incidentes en la misma pileta y vinculados al mismo ducto de succión.
María José Chena recordó especialmente dos episodios. El primero ocurrió cuando un hombre quedó atrapado por un brazo y logró salir por sus propios medios. Según contó, después de lo ocurrido escribió una nota para advertir sobre el problema y un amigo le transmitió personalmente la situación a Charles Roberts, presidente del Jockey Club de Rosario. “Le dice: ‘Hay una trampa mortal, hay que resolverlo ya’”, relató la mamá de Facundo.
El segundo antecedente ocurrió en 2021, cuando unos chicos que estaban en la pileta dejaron unos toallones debajo del agua. Uno de ellos fue succionado por el mismo ducto en el que posteriormente quedó atrapado Facundo. El menor fue sancionado por el club durante dos semanas y, según Chena, existe un acta de la Comisión del Country que documenta esa decisión.
Para la familia, ambos episodios son relevantes porque demostrarían que el riesgo asociado al ducto ya había sido advertido antes de la muerte de Facundo.
La mujer cuestionó así uno de los fundamentos de la decisión de Fiscalía, según el cual las autoridades del club no conocían el peligro. “Lo tengo que decir yo con mis palabras, es una mentira. Sí lo sabían y las evidencias demuestran que sí lo sabían”, afirmó.
También sostuvo que, después de la tragedia, la dirigencia del club no realizó una investigación interna para determinar qué había ocurrido. “¿Por qué las máximas autoridades del club decidieron no investigar por qué pasó lo que pasó con mi hijo?”, planteó. Y agregó: “Todos sabían que ese ducto estaba sin protección”.
Qué pasó con la pileta después de la muerte de Facundo
La pileta fue clausurada penalmente después de la muerte de Facundo y continúa clausurada. La mamá del adolescente contó que, tiempo después de la tragedia, una parte de la comisión directiva habría evaluado volver a habilitarla.
Ante esa posibilidad se solicitó un informe a la Universidad Nacional de Rosario, a la Facultad de Arquitectura y a un centro especializado en seguridad, según relató.
El resultado fue que la pileta no podía volver a habilitarse en esas condiciones. Chena mencionó entre los problemas detectados el ducto sin protección, la profundidad, el trampolín y el puente, además del sistema de filtrado. “Nunca en un sistema de filtrado puede tener una sola boca de aspiración”, señaló.
Según sostuvo, ese informe técnico terminó frenando la posibilidad de reabrir la pileta.
“Hacía falta una respuesta institucional”
La mamá de Facu también contó que, después de la tragedia, hubo intentos de acercamiento de integrantes de la dirigencia del club. Relató que, después de uno de los abrazos realizados por socios para acompañar a la familia, Jorge Sánchez Almeyra le escribió a una amiga para preguntarle si quería reunirse a tomar un café. Tiempo después, Charles Roberts también le envió un mensaje con una propuesta similar.
Para la mamá de Facundo, ese no era el tipo de respuesta que esperaba de la institución. “Yo creo que lo que acá hubiera cabido, primero, hubiera sido una respuesta institucional, no un café. Acá hacía falta una respuesta institucional, una explicación institucional. Se murió un nene, había un ducto sin protección. ¿Qué respuestas nos dan a nosotros como padres y a todos los socios?”, planteó.
La mujer también cuestionó que el club no haya realizado una investigación interna después de la muerte de Facundo. “En cualquier institución cuando hay una muerte se hace una investigación interna, no hicieron nada, nunca investigaron, decidieron no hacerlo”, sostuvo.
El pedido de justicia de la familia
A casi tres años de la tragedia, la familia continúa reclamando que se profundice la investigación y se determinen las responsabilidades que correspondan. María José señaló que los padres decidieron involucrarse desde el comienzo en el proceso pese a las advertencias que recibieron sobre las dificultades que encontrarían.
La familia creó además la cuenta de Instagram “Justicia por Facu”, que utiliza como espacio de homenaje y como canal para sostener el reclamo judicial.
“Es un pedido de justicia, es un homenaje a Facundo, es hacer un duelo de manera colectiva, pero siempre también apuntando a que queremos, reclamamos lo que corresponde, queremos que haya justicia”, explicó.
Y cerró con una pregunta que sintetiza el reclamo de la familia: “¿Puede morir un nene atrapado por un ducto de succión y que solamente se impute a los empleados de rango más bajo cuando hay evidencias de que todos lo sabían?”.
