Franco Colapinto avanzó del puesto 21 al 13, mientras que Pierre Gasly largó noveno y terminó 16º. Ambos pilotos de Alpine finalizaron sin puntos en el Gran Premio de Baréin, disputado en el circuito de Sepang, Malasia.
Franco Colapinto avanzó del puesto 21 al 13. Pierre Gasly largó noveno y terminó 16º. Los dos se fueron de Sepang sin puntos, aunque llegaron a ese resultado después de un fin de semana con trabajos y prioridades diferentes. Para entender qué pasó con los Alpine en el Gran Premio de Baréin en Malasia, hay que volver al viernes y a las decisiones que el equipo tomó antes de que la lluvia complicara la carrera.
Las penalizaciones llevaron al argentino a trabajar para la remontada, mientras el francés apuntó a la clasificación. Las explicaciones de Steve Nielsen permiten entender cómo prepararon el fin de semana y por qué ambos terminaron sin puntos en Sepang.
Colapinto ya sabía que saldría desde el fondo. A los cinco puestos de penalización por el incidente de Bakú se sumaron otros diez por el cambio de componentes de la unidad de potencia. Según explicó Steve Nielsen, Alpine debía afrontar ese reemplazo en algún momento y eligió Sepang porque ofrecía posibilidades de sobrepaso.
La intención era darle a Franco una oportunidad de recuperar terreno. Con ese panorama, dedicar buena parte de los entrenamientos a buscar una vuelta rápida tenía poco sentido: incluso si llegaba a Q3, las sanciones lo dejarían atrás.
Por eso trabajó con mucho combustible durante las dos sesiones del viernes. Completó 53 vueltas, probó distintas puestas a punto y reunió información sobre los neumáticos, una preocupación compartida por el calor y la superficie abrasiva del circuito.
“Franco ha hecho un buen trabajo recopilando datos con mucho combustible y ayudando a comprender los neumáticos”, destacó Nielsen en el balance de esa jornada.
Gasly siguió un programa más habitual, con tandas de cargas altas y bajas. Fue séptimo en el primer entrenamiento y décimo en el segundo, mientras Colapinto apareció 19º y último, respectivamente. Esa distancia en las planillas era llamativa, pero el propio equipo explicó que estaban haciendo tareas diferentes.
El argentino también se mostró conforme: consideró que el ritmo era relativamente competitivo y que habían cumplido el plan previsto. Su preocupación estaba puesta en cómo avanzar el domingo.
Una clasificación condicionada
El sábado, Colapinto tuvo su primera oportunidad del fin de semana de girar con poco combustible, según contó, y terminó noveno en el último entrenamiento. Gasly fue 13º. Luego, en clasificación, Alpine volvió a administrar los recursos de cada auto de acuerdo con sus posibilidades.
El francés llegó a Q3 y se quedó con el noveno puesto. Para Nielsen, era lo máximo que podían conseguir con los cuatro equipos principales por delante. Con esa lectura, Gasly utilizó dos juegos de blandos usados en la última instancia y conservó uno nuevo para la carrera. También cumplió con el objetivo de quedar delante de Gabriel Bortoleto, uno de sus rivales directos.
Con Franco, las penalizaciones dieron margen para otro planteo. Alpine reservó un juego nuevo de blandos y lo mandó a Q2 con neumáticos usados. Intentaron superar a algunos autos, pero Nielsen explicó que la diferencia de rendimiento entre las gomas nuevas y las usadas impidió mejorar la posición. Colapinto quedó 15º, sin tiempo registrado en esa instancia.
El equipo incluso evaluó que el argentino le diera succión a su compañero. La idea se descartó porque, según Nielsen, ofrecía poca ganancia y demasiado riesgo.
Al terminar el sábado, Alpine tenía a Gasly entre los diez primeros y a Colapinto con un trabajo de preparación orientado a la remontada. Los dos habían guardado neumáticos nuevos y esperaban aprovechar las alternativas de estrategia.
La apuesta que no salió
La carrera los encontró ante una misma decisión: largar con blandos para seco sobre una pista que todavía estaba húmeda.
Para Colapinto, el riesgo se justificaba por su posición en la grilla. Desde el puesto 21, un cambio favorable en las condiciones podía permitirle ganar mucho terreno. Gasly, que tenía un noveno lugar para defender, también respaldó la elección y lo aclaró después de la carrera.
El problema fue que el asfalto no se secó a la velocidad que esperaban.
Franco explicó que el calor y las características de la superficie les habían hecho pensar que pronto podrían aprovechar los neumáticos elegidos. Sin embargo, aunque había poco spray y la pista no parecía tan mojada, la adherencia seguía siendo muy baja. Los Alpine perdieron tiempo mientras aguardaban una mejora que demoró en llegar.
“En retrospectiva, no fue la decisión correcta”, reconoció Colapinto.
Gasly describió la misma dificultad. Señaló que, ante esa situación, podían cambiar el plan o intentar sostenerlo. Optaron por continuar, pero la carrera no les dio una oportunidad para recuperar lo perdido.
Ambos hicieron su primera parada en la vuelta nueve para colocar medios. Desde allí siguieron estrategias distintas: Franco completó tres detenciones y Pierre, cuatro. El argentino logró avanzar hasta el 13º puesto; el francés cayó al 16º.
Colapinto rescató el ritmo con neumáticos para seco y Gasly pidió revisar lo sucedido dentro del equipo. La evaluación más crítica llegó de Flavio Briatore: “No tomamos las decisiones correctas ni hicimos un trabajo suficientemente bueno como equipo”.
Alpine había dedicado el viernes y el sábado a preparar dos carreras diferentes. El domingo, la expectativa de un secado rápido comprometió a los dos autos. Franco pudo recuperar posiciones y terminó por delante de su compañero, pero ninguno alcanzó los puntos que el equipo esperaba mientras sus rivales sumaban.
