El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de una crisis bancaria por el congelamiento de depósitos de casi tres millones de ahorristas del Ueno Bank y ante la posibilidad de que el Congreso inicie un juicio político en su contra.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves a su cargo en medio de una crisis bancaria desatada por el congelamiento de los depósitos de casi tres millones de ahorristas por parte del Ueno Bank y ante la posibilidad de que el Congreso inicie un juicio político en su contra.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (…) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado», dijo Peña a través de un video publicado en la red social X.
«Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», afirmó el renunciante.
Peña, quien permanecía en el cargo desde agosto de 2023, expresó su deseo de que se garantice la devolución de los depósitos y se protejan los fondos públicos afectados.
El martes, el Banco Central del Paraguay anunció el inicio de un procedimiento de disolución de Ueno Bank tras determinar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. Semanas antes, la entidad era presentada como una de las grandes historias de éxito del sistema financiero paraguayo.
El colapso desató una crisis política por los vínculos que el presidente Peña y el entonces titular del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, tenían con la entidad y su grupo empresarial.
La crisis se agravó el miércoles, cuando se anunció que la Cámara de Diputados sometería a voto si admitía la acusación contra Peña y daba paso a un juicio político por su presunta responsabilidad en el caso.
El expresidente de Paraguay y líder del gobernante Partido Colorado, Horacio Cartes, anunció en la mañana de este jueves que su espacio estaba dispuesto a respaldar el juicio político contra Peña. La renuncia llegó poco después.
En septiembre de 2026, Ueno Bank aseguraba tener más de tres millones de clientes en un país de 6,5 millones de habitantes, lo que equivaldría a la mitad de los paraguayos. Siempre hubo sospechas sobre su crecimiento tan acelerado.
El origen de Ueno, no con ese nombre, se remonta a 1976, con la fundación de Financiera El Comercio. Al cabo de 45 años de operaciones, en abril de 2021 lo compró el Grupo Vázquez. Y dos años después obtuvo la autorización para convertirse en Ueno Bank, incorporándose al sistema financiero paraguayo.
El naciente banco se consolidó en 2024 con la absorción de Visión Banco, una operación que incorporó a su cartera más de un millón de clientes, una extensa red de sucursales y una de las mayores bases de depósitos del sistema financiero paraguayo.
El Grupo Vázquez está presidido por el empresario Federico Miguel Vázquez Villasanti, quien se puso a disposición de las autoridades judiciales el martes después de que la Fiscalía ordenara su captura. Por el escándalo hay varios detenidos. Entre ellos, Juan Manuel Gustale, presidente de Ueno Bank, su vice Julio Rey Fernández, la directora Mariana Torres Rubiani y miembros del directorio.
Peña figuraba como accionista de Ueno Holding, integrado por compañías como Ueno Seguros, itti y el Grupo Vázquez, principal accionista de Ueno Bank.
A principios de 2025, el ahora expresidente afirmó que había dejado de ser accionista del holding y negó cualquier vínculo con el banco.
Carvallo Spalding ofreció su renuncia como presidente del Banco Central del Paraguay en medio de la controversia. Antes de asumir ese cargo en agosto de 2023, había sido presidente de la Financiera Ueno.
Poco después de su entrada en el mercado bancario, Ueno Bank comenzó a captar depósitos de organismos públicos.
Para el momento de su intervención, Ueno administraba alrededor de 850 millones de dólares en fondos públicos. Entre ellos figuraban recursos del Instituto de Previsión Social (IPS), incluidos fondos destinados a jubilaciones, pensiones y otros beneficios sociales.
Desde la oposición se afirma que los vínculos merecen mayor escrutinio. El senador opositor Rafael Filizzola ha tildado el caso como «la estafa desde el poder político más grande de la era democrática». El legislador agregó que fue «un banco creado desde el poder político, para usar dinero público en negocios particulares, vinculados al poder político, con el presidente a la cabeza».
Los ahorristas están desesperados: el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 228,3 millones de guaraníes (unos 38.000 dólares) por ahorrista.
