En una entrevista en el programa «Más Cerca», el arzobispo de Rosario, Eduardo Eliseo Martín, se refirió a la misión de la Iglesia, su vínculo con la comunidad y los desafíos actuales. Habló de su vocación, su relación con el papa Francisco y la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.
El arzobispo de Rosario, Eduardo Eliseo Martín, fue entrevistado en el programa «Más Cerca», conducido por Florencia O’Keeffe, donde se refirió a diversos temas vinculados a la Iglesia y la comunidad. Durante la charla, Martín pronunció la frase: «Dios no se impone, Dios se propone».
Martín, oriundo de Venado Tuerto, destacó la evolución de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II y mencionó el trabajo de Cáritas en cada parroquia, los proyectos de capacitación para emprendedores y el compromiso con personas que sufren adicciones a través de asociaciones como Padre Misericordioso. También se refirió a la atención a los más vulnerables en hogares para personas con discapacidad y ancianos, como el Cotolengo de Don Orione y centros en Cristalería y Granadero Baigorria.
Respecto a la ciudad de Rosario, el arzobispo la calificó como «una ciudad hermosa» y valoró su arquitectura, la pasión por el arte y el canto, y la calidez de su gente. Sin embargo, señaló que le duele «esa pobreza de la cual no se sale, las adicciones, tantos chicos que hoy están presos del consumo, que destruye personas». Afirmó que los sacerdotes en la ciudad hacen «mucho» por rescatar a esas personas de situaciones complejas.
En cuanto a la juventud, sostuvo que la Iglesia tiene para ofrecerles un «ideal de vida cristiano» frente a las propuestas de la era digital, donde todo es rápido y el éxito se basa en lo que uno tiene y no en lo que uno es como persona.
Eduardo Martín relató su camino hacia la vocación sacerdotal, un llamado que sintió a los 11 años pero al que se resistió, incluso modificando respuestas en un test vocacional para evitar el sacerdocio. Comenzó a estudiar Ingeniería Química y su conversión llegó en la época universitaria, gracias a un profesor que le hizo ver que sus fracasos en la carrera tenían «causas interiores», lo que lo llevó finalmente a entrar al seminario. Confesó que nunca imaginó estar al frente de una arquidiócesis como la de Rosario.
Durante la entrevista recordó su vínculo con Jorge Bergoglio y mencionó el día en que el papa Francisco lo llamó para darle una orientación clave sobre su labor en la ciudad: «Vos pacificá» la situación interna de la iglesia en Rosario y «hacé lo que hacías en Río Cuarto», donde había tenido la responsabilidad del obispado.
En relación con la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, Martín se mostró emocionado y esperanzado, aunque manifestó «decepción» porque no visitará Rosario, entendiendo que el foco principal de la gira es Perú. Afirmó que el país necesita el mensaje de paz del Papa, que ayudará «a levantar la mirada, a apuntar a los problemas verdaderos que tenemos». Destacó frutos previos de esta visita, como el diálogo entre el gobierno nacional y los gobernadores, y la casi unánime aprobación de la ley de discapacidad en Diputados. Recientemente, impulsó un encuentro en Rosario, en la Universidad Católica, que reunió a empresarios, gremialistas, miembros del Poder Judicial y legisladores para dialogar sobre el magisterio del papa León XIV, basado en la encíclica Magnifica Humanitas, con el objetivo de construir una «sociedad más justa, más fraterna».
Martín compartió que es devoto de Santa Edith Stein, una filósofa judía convertida al catolicismo y mártir en Auschwitz, cuya historia lo acercó a comprender y valorar al judaísmo. En ese sentido, subrayó su rol como consultor de la Comisión de Diálogo con el Judaísmo en el Vaticano y destacó la importancia de la unidad de los cristianos en un mundo hostil. Recordó la influencia de sus padres, ambos profundamente creyentes, de quienes heredó «la fe, la serenidad de su madre y el espíritu de diálogo» y «cierta pasión» de su padre, quien le enseñó la corrección y la caballerosidad.
