Senadores, ministros, intendentes y el gremio Atilra acordaron una doble vía para abordar el conflicto que afecta a más de 700 familias trabajadoras y paraliza plantas en tres localidades del centro-oeste provincial.
La Legislatura de Santa Fe fue sede esta semana de una reunión para abordar la compleja situación de Lácteos Verónica, una empresa láctea que mantiene paralizadas sus plantas y afecta a más de 700 familias trabajadoras. El encuentro, coordinado por el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, reunió a senadores de los departamentos afectados, ministros del Ejecutivo provincial, representantes del gremio Atilra e intendentes de las localidades donde la firma tiene sus plantas.
La conclusión principal fue la definición de una estrategia de doble vía: por un lado, una convocatoria formal a los dueños de la empresa, la familia Espiñeira, para que presenten una salida ordenada; por el otro, un avance articulado por la vía judicial que permita a todos los sectores perjudicados sumarse a las demandas correspondientes.
El conflicto se gestó a lo largo de más de un año. A principios de 2025, la empresa comenzó a acumular cheques rebotados por falta de fondos por una suma cercana a los 1.800 millones de pesos. En mayo de ese año, los trabajadores iniciaron medidas de fuerza que paralizaron las plantas durante ocho días. Durante 2025 surgió la posibilidad de un salvataje por parte de una empresa francesa, pero la operación no se concretó. Para enero de 2026, las plantas de Lehmann, Suardi y Clason se encontraban prácticamente sin actividad propia, y los salarios se pagaban de forma fragmentada.
Las tres plantas afectadas se ubican en localidades del centro-oeste santafesino: Lehmann (departamento Castellanos), Suardi (San Cristóbal) y Clason (Iriondo). Según datos expuestos en la reunión, el conflicto generó pérdidas superiores a los 60 millones de dólares para los productores lecheros y más de 14.000 millones de pesos para los proveedores.
En la reunión participaron el senador radical Felipe Michlig, el justicialista Alcides Calvo y los radicales Hugo Rasetto, Leonardo Diana, Germán Giacomino y Esteban Motta. Por el Poder Ejecutivo provincial estuvieron presentes el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia; el ministro de Trabajo, Roald Báscolo; y funcionarios del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano. También asistieron el presidente comunal de Lehmann, Marcelo Bett, y los dirigentes de Atilra Alejandro Cabrera y Domingo Posetto.
Los trabajadores transmitieron la angustia de su situación, señalando un profundo desgaste psicológico y un sentimiento de abandono por parte de la patronal. Los empleados llevan más de 90 días sin percibir sus salarios de manera regular, con deudas que se remontan a diciembre del año pasado, incluyendo el aguinaldo. La empresa entregó a muchos empleados cuatro o cinco hormas de queso, las últimas del stock, para que las revendan y puedan sobrevivir.
Uno de los principales obstáculos señalados fue la ausencia de los dueños de la firma, la familia Espiñeira, en todas las instancias de diálogo convocadas hasta el momento. Esta falta de interlocución dificulta el avance hacia una solución concreta.
Ante este panorama, el senador Alcides Calvo propuso realizar una revisión de todas las causas judiciales vinculadas a la firma, tanto en el ámbito provincial como nacional. Como resultado del encuentro, los participantes resolvieron avanzar en una convocatoria formal a los responsables de Lácteos Verónica y, de manera paralela, impulsar el avance por la vía judicial.
