El presidente incorpora a Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, en un movimiento que analistas vinculan con una proyección de poder hacia el ámbito judicial. Mientras tanto, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, realiza gestiones en Vaca Muerta para abrir oportunidades a empresas de la provincia.
El gobierno nacional realizó un cambio en su gabinete con la incorporación de Juan Bautista Mahiques al frente del Ministerio de Justicia. Esta designación es interpretada por observadores políticos como una estrategia para fortalecer la influencia del Ejecutivo en el ámbito de Comodoro Py, sede de los tribunales federales.
En paralelo, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se encuentra realizando una serie de gestiones en la cuenca neuquina de Vaca Muerta. El objetivo declarado es explorar oportunidades de negocios y contrataciones para empresas radicadas en Santa Fe, dentro de uno de los sectores económicos más dinámicos del país. Esta actividad también le permite al mandatario santafesino fortalecer sus redes políticas a nivel nacional.
El contexto económico presenta desafíos. Tras el discurso presidencial en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, persiste un clima de incertidumbre agravado por la escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Analistas económicos señalan que Argentina se encuentra entre las economías emergentes más vulnerables a shocks externos, debido a factores como el nivel de reservas y la dependencia de financiamiento externo.
La suba internacional del precio del petróleo, consecuencia de los conflictos, representa un escenario dual para la Argentina: por un lado, una oportunidad para incrementar ingresos por exportaciones; por el otro, un riesgo de mayor presión inflacionaria interna.
Internamente, la designación de Mahiques generó reacciones dentro del oficialismo. La jura del nuevo ministro dejó ver un distanciamiento entre la vicepresidenta Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, quien habría mostrado frialdad durante el acto. Expertos en el oficialismo sugieren que este movimiento de gabinete redefine la distribución interna del poder.
