El equipo de Rosario Central enfrenta los próximos dos partidos con la obligación de sumar victorias para mantener chances de alcanzar el primer puesto de la tabla anual, que otorga un título y un lugar en la Copa Libertadores.
Rosario Central se prepara para dos encuentros en los que, según el análisis de sus posibilidades, el margen de error es prácticamente nulo. El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo (o el técnico actual, que no se menciona en la nota original, pero se infiere que es Almirón) tiene como objetivo principal alcanzar el primer puesto de la tabla anual, que otorga un título y un cupo para la Copa Libertadores.
Actualmente, Central suma 46 puntos y se encuentra a seis del líder Independiente Rivadavia de Mendoza, que igualó 1-1 ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Además, otros equipos como Vélez (48), Boca (50) y Argentinos Juniors (47) se ubican por encima, e Instituto igualó su línea de puntos.
El próximo lunes, Central visitará a Banfield. Una victoria le permitirá descontar dos puntos a Independiente Rivadavia y mantener a raya a los competidores. Luego recibirá en el Gigante de Arroyito al propio Independiente Rivadavia, con la posibilidad de alcanzarlo en la cima. Si no gana, la diferencia con el líder sería de al menos cinco puntos.
El equipo viene de obtener la Supercopa Internacional, lo que representa un envión anímico. Sin embargo, en la tabla anual, la situación es similar a la que atravesó semanas atrás cuando debió enfrentar a Tigre y Argentinos Juniors, partidos que ganó y le permitieron acercarse a la cima.
Con 18 puntos en disputa, Central sabe que no tiene demasiado margen de maniobra. Además, deberá estar atento a los resultados de Vélez, Boca y Argentinos Juniors, equipos a los que no enfrentará en lo que resta.
En el torneo Clausura, la clasificación a los octavos de final no presenta urgencias tan pronunciadas, pero ganar en Banfield otorgaría un impulso importante.
