domingo, octubre 4, 2026

Bernardo Stamateas: ‘Evitar sentir es el peor negocio que podemos hacer con nosotros mismos’

Noticias Relacionadas

El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas publicó una serie de recomendaciones sobre la regulación de las emociones cotidianas. En su texto, sostiene que las emociones no constituyen una verdad objetiva, que no se regulan a través del pensamiento sino del cuerpo y que evitar lo que se siente genera más sufrimiento.

El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas difundió una serie de ideas sobre la administración de las emociones cotidianas. Según afirmó, la mayoría de los problemas en las relaciones interpersonales tienen su raíz en emociones que no se saben gestionar.

En primer término, Stamateas sostuvo que lo que se siente no es la verdad. «En esta época postmoderna que vivimos, creemos que lo que uno siente es real; en especial, cuando es intenso. Pero la emoción no es una verdad objetiva; es solo lo que cada uno elige sentir», declaró. Definió una emoción como una «reacción psicofisiológica» que indica que hay algo que enfrentar.

En segundo lugar, el psicólogo afirmó que una emoción no se regula pensándola o explicándola. «La emoción no se regula con el pensamiento o la razón; se regula con el cuerpo», escribió. Mencionó que respirar lentamente, ponerse de pie, caminar o hacer ejercicio son formas de gestionar una emoción como el miedo, porque el desgaste físico permite la regulación.

Como tercer punto, Stamateas indicó que tampoco se regula una emoción reaccionando impulsivamente. Citó el ejemplo de quienes dicen «yo no me guardo nada; digo todo lo que siento» o de quienes descargan su enojo gritando en un partido de fútbol. Al respecto, sostuvo: «Expresar lo que sentimos de manera explosiva no nos ayuda a calmarnos. Por el contrario, puede reforzar un patrón automático de reacción que nos lleva a responder cada vez con mayor intensidad».

En cuarto lugar, el autor afirmó que evitar la emoción genera más sufrimiento. «Evitar sentir es el peor negocio que podemos hacer con nosotros mismos», declaró. Según explicó, evitar una emoción no la hace desaparecer y puede potenciarla. «Si estás triste y te esforzás por escapar de esa tristeza, lo más probable es que termines sintiéndote todavía peor. Porque la evitación funciona como un boomerang: aquello de lo que intentamos escapar termina volviendo hacia nosotros con más fuerza», agregó.

Stamateas señaló que una emoción no se puede evitar porque forma parte del sistema nervioso, nace en el cerebro y se expresa en todo el cuerpo. En lugar de reprimir lo que se siente, recomendó nombrarlo: «estoy furioso», «tengo miedo», «estoy ansiosa». «Ponerle nombre a lo que sentimos es una manera de administrarlo», afirmó.

Finalmente, el psicólogo propuso no actuar la emoción sino esperar a que pase. Indicó que una emoción tarda aproximadamente algunos minutos en disminuir y que se trata de un proceso fisiológico. «Si estoy enojado y, en lugar de reaccionar o alimentar esa emoción con mis pensamientos, espero, en unos minutos la intensidad va a disminuir», escribió. Concluyó: «No se trata de calmar las emociones, sino de no actuar bajo el impulso».

Últimas Publicaciones