Un informe del IPyPP analiza la rentabilidad de grandes firmas que cerraron plantas en el país para importar productos terminados, obteniendo diferencias de precio significativas.
Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) analiza la rentabilidad que obtienen grandes empresas al sustituir producción local por productos importados. El estudio, realizado por los economistas Gustavo García Zanotti y Martín Schorr, indica que esta estrategia permite a las compañías capturar márgenes de ganancia considerables.
Según el relevamiento, al importar productos con costos bajos y venderlos a precios del mercado interno, algunas empresas multiplican el valor de origen. El documento cita casos como el de Lumilagro, que tras cerrar su planta y despedir a 170 personas, importa unidades desde China con un precio final 5,3 veces superior al costo de entrada.
El informe detalla ejemplos en diversos rubros de consumo masivo. La marca Essen importa una cacerola a un costo de $50.000 y la ofrece a $384.000. Adidas trae zapatillas a $26.790 y las vende a $100.000, tras haber desvinculado a 360 empleados. En alimentación, Mondelez importa galletitas Club Social a $521 y las comercializa a $2.164.
Frente a la justificación empresarial sobre la «falta de competitividad» del costo laboral, el estudio del IPyPP presenta datos de exportación. Por ejemplo, Lumilagro exportó termos a Estados Unidos a un valor FOB de 11 dólares, mientras que en el mercado local ese producto se vende a 31 dólares.
El análisis concluye que este fenómeno impacta en la estructura productiva y en los precios al consumidor en el mercado argentino.
