jueves, julio 30, 2026

El récord del comercio exterior esconde tensiones sobre la inversión productiva

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Las ventas hacia fuera de Argentina crecieron 24,4% y alcanzaron los US$49.454 millones, mientras las importaciones bajaron 3,9%.

El comercio exterior de la Argentina cerró el primer semestre con más dólares y mayor capacidad de compra, pero también con una baja marcada en las importaciones asociadas a la inversión productiva.

El informe de Índices de precios y cantidades del comercio exterior publicado por el INDEC mostró que, entre enero y junio, las ventas externas totalizaron US$49.454 millones y crecieron 24,4% frente al mismo período de 2025. La mejora combinó un aumento de 9% en los precios y de 14,2% en las cantidades exportadas.

Del otro lado, las importaciones alcanzaron US$35.531 millones, un 3,9% menos en la comparación interanual. Los precios de las compras externas subieron 6,1%, pero el volumen adquirido cayó 9,4%. El movimiento dejó un superávit comercial de US$13.923 millones y una mejora de 2,7% en los términos del intercambio.

La expansión semestral se apoyó principalmente en el volumen. Las cantidades exportadas de productos primarios aumentaron 27,1%, las de combustibles y energía avanzaron 24,9%, las manufacturas de origen industrial crecieron 8,3% y las manufacturas agropecuarias, 5,3%.

En términos de valor, combustibles y energía encabezaron la mejora con una suba de 42,5%, como consecuencia principalmente del alza del petróleo internacional por la guerra en Medio Oriente. En tanto, las manufacturas industriales crecieron 27,5%; los productos primarios, 24,4%; y las manufacturas agropecuarias, 15,1%.

La composición también comenzó a moverse. Las manufacturas agropecuarias conservaron el mayor peso, con 32% de las exportaciones, pero perdieron 2,6 puntos porcentuales frente al primer semestre de 2025. Combustibles y energía ampliaron su participación de 13,5% a 15,4%, mientras las manufacturas industriales pasaron de 26,4% a 27,1%.

Dentro de los productos primarios, el crecimiento ocurrió pese a una caída de 2,1% en los precios. El volumen compensó esa desventaja: las cantidades de semillas y frutos oleaginosos aumentaron 49,7%, las de cereales 23,1% y las de hortalizas y legumbres sin elaborar 42,9%.

En las manufacturas industriales sucedió lo contrario. Los precios aumentaron 17,8% y explicaron buena parte del avance del rubro. Sobresalieron piedras y metales preciosos, con una suba de 53,2%; productos químicos y conexos, con 35,6%; y metales comunes, con 8,5%.

La contracción importadora estuvo concentrada en los bienes que suelen funcionar como termómetro de inversión y actividad industrial. Las cantidades adquiridas de piezas y accesorios para bienes de capital se desplomaron 29,8%, mientras que las de bienes de capital bajaron 13,7%.

También disminuyeron 1,7% los volúmenes importados de bienes intermedios. Dentro de ese universo, cayeron 37,4% los textiles, 12,8% los metales comunes y sus manufacturas y 11,2% el plástico y caucho.

El contraste apareció en los vehículos automotores de pasajeros, cuyas cantidades aumentaron 22,3%, favorecidas por una baja de 13,3% en sus precios. Los bienes de consumo también crecieron, aunque apenas 2,1% en volumen.

Ese reparto marca una diferencia relevante: bajaron con fuerza las compras ligadas a la ampliación o reposición de capacidad productiva, mientras aumentaron algunas importaciones destinadas directamente al consumo final.

Entre abril y junio, el comercio exterior aceleró la dinámica observada durante los primeros meses del año. El índice de precios de las exportaciones aumentó 13,7%, por encima del 8,2% registrado en las importaciones. Como resultado, los términos del intercambio mejoraron 5% interanual y alcanzaron el valor más alto para un segundo trimestre desde el comienzo de la serie en 2004.

El INDEC precisó que las cantidades exportadas crecieron 15,1%, el mayor nivel registrado para ese trimestre. Las importadas, en cambio, retrocedieron 8,3%, después de los altos volúmenes observados durante 2025. En valor, las exportaciones aumentaron 30,9% y las importaciones bajaron 0,8%.

El principal impulso volvió a provenir de Combustibles y Energía: las cantidades exportadas crecieron 33,9% y los precios, 38,5%, llevando a un salto de 85,5% en el valor vendido. El informe relacionó ese desempeño con los mayores embarques de petróleo crudo y gas, además de una suba de 46,1% en el precio del crudo. Gran parte de la explicación está dada por la escalada del conflicto sobre el estrecho de Ormuz y la suba del precio internacional del petróleo.

La mejora relativa de precios tuvo un efecto concreto. El saldo comercial del trimestre fue de US$8.357 millones, pero habría quedado en US$6.497 millones si hubieran prevalecido los precios del mismo período de 2025. El INDEC estimó así una ganancia de US$1.224 millones por términos del intercambio; para todo el semestre, ese beneficio alcanzó los US$1.232 millones.

En ese mismo trimestre, sin embargo, las cantidades importadas de piezas para bienes de capital cayeron 26,9% y las de bienes de capital, 12,4%. Los precios externos mejoraron la capacidad de compra del país, pero el aparato productivo utilizó menos de esa capacidad para incorporar máquinas y componentes.

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