En los primeros tres meses del año se realizaron más de 20 mil inspecciones vehiculares en la ciudad. Los casos positivos de alcohol en sangre representaron un 2.5%, mostrando una reducción interanual.
El primer trimestre del año en Rosario cerró con un aumento en los operativos de control y una disminución en los casos de alcoholemia positiva. Según datos de la Secretaría de Control y Convivencia, entre enero y marzo se efectuaron 20.116 inspecciones vehiculares, que derivaron en el secuestro de 1.942 vehículos por diversas infracciones.
En paralelo, se llevaron a cabo 13.734 controles de alcoholemia, de los cuales 352 resultaron positivos, lo que representa un 2.56% del total. Esta cifra es medio punto porcentual menor al 3% registrado en el mismo período de 2025. Además, se registraron 9 casos positivos en controles de narcolemia.
«Reforzamos los controles en toda la ciudad, con presencia sostenida en los puntos de mayor circulación. Los resultados muestran una baja sostenida, lo que indica que vamos en el camino correcto», afirmó el secretario de Control, Diego Herrera.
Los operativos se concentraron en zonas como La Florida, el puente Rosario-Victoria, el circuito conocido como La Zapatilla, el Parque Scalabrini Ortiz, y las inmediaciones de Ayacucho y Gutiérrez, entre otras, con presencia diaria y turnos reforzados los fines de semana.
La mecánica de trabajo es articulada con la policía: el municipio verifica documentación, elementos de seguridad y realiza los tests de alcohol y narcóticos, mientras que las fuerzas de seguridad proceden con las identificaciones y verificaciones de los vehículos.
Los datos reflejan una tendencia a la baja en los últimos años. Mientras que en 2013 la positividad rondaba el 15%, en 2024 fue del 2.36% y en 2025 del 2.52%. La sanción de la ordenanza de alcohol cero al volante ha sido asociada a una reducción en los ingresos por accidentes de tránsito en las guardias municipales.
