Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) indica que el impuesto a los combustibles líquidos acumuló un aumento nominal del 1387% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, mientras que la recaudación destinada a vialidad no se ejecutó en su totalidad. El consumo de nafta cayó 5,26% en los primeros siete meses de 2026.
Un estudio del Instituto Argentina Grande (IAG) precisó que el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) registró un incremento nominal del 1387% entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, período en el que la inflación acumulada fue del 329%. Descontado el efecto inflacionario, la carga impositiva sobre las naftas aumentó un 240%.
Según el informe, el peso del tributo en el precio final del litro de nafta súper pasó del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un litro de nafta súper cuesta actualmente $2045, de los cuales $411 corresponden a impuestos. En noviembre de 2023, a precios constantes, el valor del litro era de $1333 y la porción impositiva de $120.
El IAG señaló que la recaudación real del impuesto a los combustibles creció un 91% entre enero y agosto de 2026 en comparación con el mismo período de 2023, siendo el tributo con mayor aumento real. En contraste, la recaudación de la seguridad social mostró caídas.
El informe advierte que los fondos de asignación específica destinados a vialidad no se utilizaron en su totalidad. Entre enero y agosto de 2026, los ingresos reales por el impuesto para vialidad aumentaron un 91,2% frente a 2023, pero el gasto devengado por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) se redujo un 82,3% en el mismo período. En total, la DNV ejecutó el 32,7% de los fondos recaudados por el impuesto que le corresponden.
La Ley 23.966 (Título III) establece la distribución de lo recaudado por el impuesto a los combustibles líquidos: aproximadamente 28,69% al sistema previsional (ANSES), 28,58% al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte, 20,8% al Tesoro Nacional y provincias por coparticipación, 15,07% al FONAVI, 4,31% al Fideicomiso de Infraestructura Hídrica y 2,55% a subsidios al transporte público.
El consumo de nafta en los primeros siete meses de 2026 cayó un 5,26% respecto al mismo período de 2023, lo que equivale a 314 millones de litros menos. Frente a 2025, la caída fue del 1,84%. Las provincias más afectadas fueron Misiones, con una baja del 32,48%, y Formosa, con 26,26%. En cambio, Buenos Aires y Neuquén registraron las menores disminuciones.
El informe atribuye la caída en zonas de frontera al aumento del precio local de la nafta por encima del valor en países limítrofes. Por tipo de producto, la nafta premium mostró una reducción del 7,3% y la nafta súper del 4,5%.
